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martes, 22 de mayo de 2012

Capítulo 23 "El Mañío" 2° parte... "Los protagonistas"

Ciudad Marina "Fondo de Bikini" =  "El Mañío"

Antes de empezar este capítulo debo recordarles que lo mejor sería es que primero hayan leído las siguientes entradas: Son cosas del fútbol... ¿no? y Capítulo 23. "El Mañío" 1° Parte: "La Elección".  Aclarado esto ahora podemos continuar con esta segunda parte del capítulo 23. Solo puedo decirles que es largo y fue difícil de redactar, se los advierto desde ya.


Esta historia no sé porque la relaciono como si hubiera vivido unos días en la ciudad marina "Fondo de Bikini", de la serie Bob Esponja, donde cosas locas suceden,,, donde Bob Esponja, la protagonista soy yo, y el resto todos los demás habitantes de dicha ciudad... La media vola' que me mandé, jajajajajajaja...!!!

El día sábado 28 de abril me interné finalmente en la Clínica "El Mañío". Me llevaron allá mi papá, mi mamá y mi hermano Ignacio, casi como si me fuese a ir de viaje por mucho tiempo, jajajajajaja... Ya empezó chistosa la cosa. Llegamos tempranito pues Dr. Emmet pasaría por ahí tipo 9:30 am. Entrar ahí y saber que serás parte de ese lugar por unos días fue todo un mundo nuevo... Me revisaron toooooodoooooo, absolutamente todo, hasta cuantos calzones, sostenes y calcetines llevaba. Me confiscaron otras tantas, además del celular y el computador. Me mostraron mi habitación, bueno... la verdad es que la que me querían dar no me gusto, principalmente por su distribución porque en realidad eran todas iguales en cuanto a estructura. Yo pedí la que me habían mostrado el día que fui a conocer la clínica, aquella que tenía el ventanal con vista al bosquecillo frente a la cama y lo logré. Finalmente, esa habitación pasó a ser mi dormitorio.

Casi terminada toda esa parafernalia, llegó Dr. Emmet, a la hora acordada. Nos instalamos el familión completo en la que sería mi habitación. El Doc. explicó porque estaría ahí, solo sería para una evaluación farmacológica, como reaccionaría a ella. Pues que quieren que les diga, se encargó de cambiarme absolutamente tooooodooos los medicamentos. La idea era que todos los que trabajaban en la clínica, enfermeros, fueran informando como iba mi evolución. Ahí aprovechó de decirnos, a mi y mi familia, que si esto ya no funcionaba el siguiente paso iba a ser "meter los dedos en el enchufe", esto es, la terapia electroconvulsivante. En palabras más conocidas y chocantes, el electroshock. Explicó de que se trataba y que con los avances de hoy en día era una muy buena opción. Ahí le contamos que a una prima mia se la habían hecho (a quien quiero mucho) y su vida cambió del cielo a la tierra, así que malas referencias de eso no teníamos. Finalizada la conversación, salimos de la pieza, Dr. Emmet terminó de dar todas las instrucciones en enfermería sobre mis medicamentos, algunas otras cosas, tales como, dejarme sin llamados telefónicas (así que mi celular quedó bieeeen confiscado) y ni si quiera llamados para mi a la clínica. Lo único que me permitió fue usar internet, era difícil porque no tenían WI-FI, pero les expliqué que yo tenía un "módem" especial para usar internet (más adelante les contaré la pillería que hice cuando ocupe mi "módem"). Bueno, Dr. Emmet no estuvo tan lejos cuando les dijo a los de enfermería que tuvieran cuidado conmigo porque yo era buena para muñequear (o sea para manipular y lo lograba, jajajajajajaj), que nada raro sería si alguna pillería hacía o los manipulaba. Dicho eso, se despidió y se fue. Minutos después, luego de terminar de llenar y firmar formulario tras formulario y reglamentos, con mi hermano Ignacio, quien firmó como mi representante legal ahí dentro, también se fueron ellos, claro que con mi madre con lágrimas en los ojos por dejar a su niñita ahí.

Bueno, llegó el momento de quedar sola y enfrentarme a ese nuevo mundo... Pasé por la sala de televisión, no recuerdo quien me llevó allí, solo sé que ahí fue donde primero me instalé. Aquí al primero que conocí fue a Vito (si, su nombre proviene del mítico Vito Corleone, "El Padrino", más adelante se irán dando cuenta por qué). Al otro extremo del sillón, tirado durmiendo estaba Justin (si, tal como lo están pensando, fue bautizado así por "Justin Bieber", no por mi, aunque tenía toda la pinta). Era un niño de 14 años que de ahí les contaré su historia. Vito fue mi primer amigo (y siguió siendo mi fiel amigo hasta el final y hoy)... Primero nos introdujeron, nos dijimos nuestros nombres y mandó de una Justin a dormir a su pieza para que dejara espacio para sentarme y me senté junto a mi nuevo amigo. De ahí en adelante nadie me paró con mi verborrea... (ya saben me gusta interactuar con la gente así que lo hice increíble, jajajajajajaj). Empezamos a conversar con Vito y él me fue explicando todo lo que se hacía ahí adentro (actividades y toda esa parafernalia), también todo lo que sucedía allí adentro y todo lo que se tejía ahí. Lo sabía toooooodooooo (¿van entendiendo porque es Vito Corleone, "El Padrino"???). Hicimos buenas migas de inmediato. Conversamos sobre las razones que nos tenían en ese lugar, algo importante para conocerse. Él estaba ahí porque se estaba haciendo un tratamiento para dejar el alcohol. Entró en forma voluntaria a través de la institución del Dr. Chukrut (todo un personaje este doctorcillo, ya les iré contando también). Llevaba un mes ahí internado el pobre, porque por muy 5 estrellas que haya sido el lugar (igual dejaba mucho que desear esas 5 estrellas...), estar encerrado ahí tanto tiempo sin poder salir es para volver loco a cualquiera (bueno encerrado en cualquier lugar tiene que ser del terror). Él me contó de su vida, como llegó hasta donde llegó y estaba ahí porque había tocado fondo. Él fue DJ durante mucho tiempo, 6 años en una discotheque, en su tierra, en el sur, en un pueblito llamado Timbel. En ese ambiente era fácil caer en la dinámica del alcohol, el problema fue que por culpa de ese manejo que ya tenía del destilado, cuando dejó de trabajar ahí, siguió tomando... Él tenía una pareja y tuvo conflictos con ella por este motivo. Sin darse cuenta había entrado en la dinámica del alcoholismo y perdió hasta a su pareja de años, de la cual aún sigue enamorado. Me contaba que el último tiempo lo único que hacía era encerrarse en su depto. con un pack de chelas (cervezas para los internacionales), solo, más aún con la pena de que lo dejaron y señalaba que con esa cantidad de cervezas, estamos hablando de un six pack, se curaba (emborrachaba)... Como podrán ver, ya "tenía la sopaipilla pasa'" , esto es, cuando ya estás con el alcohol hasta las masas, y tomar un poco de él hace que te emborraches más rápido de lo normal. Ahí pidió esta ayuda, la que les estoy contando, la que me hizo conocerlo y tenerlo hoy día como amigo. A él, entre sus medicamentos le daban el llamado Antabus (en forma oral y no como pellet incrustado en la piel), el cual si se le ocurría mezclarlo con alcohol le produciría rash cutáneo (alergia), taquicardia, respiración entrecortada, náuseas y vómitos, y en algunos casos podía llegar a causar hasta la muerte. Al menos eso lo tenía muy consciente y sabía que ambas cosas no las podía mezclar. Por otro lado, también me contó, otras cosas de su vida, tales como que antes era un gordo obeso que se opero el estómago, se hizo una manga gástrica. Ahora tú lo vez delgado, normal, jamás se te podía pasar por la mente que había sido tan gordo como decía. Pero me contaba que llegó a pesar 140 kilos, todo un obeso de verdad pero hoy está perfecto en su peso. Por eso, amigo mío, así como tuvo solución tu gordura, tu adicción al alcohol también la tendrá, no te preocupes, te tengo fe Vito Corleone.

De ahí le pregunté si fumaba pues yo tenía ganas de fumarme un cigarrito, con tanta vida social lo necesitaba, jajajajajaj... Me dijo que si y salimos al espacio fumador que les describí en la primera parte de este capítulo (Capítulo 23. 1° parte). Nos sentamos en una de las mesitas y apareció un tercer integrante del grupo, a él le diremos Hulk, por la historia que lo llevó a internarse ahí (bueno lo de él fue absolutamente contra su voluntad). Estaba nervioso debido a que sus hijos (3 de ellos porque son 5) vendrían a verlo pues uno de ellos estaba de cumpleaños. Caminaba de un lado para otro (bueno después me fui dando cuenta que era ultra-hiperquinético). Llevaba casi un mes adentro también y estaba añorando ese momento de reencontrarse con parte de su familia. Su historia es más cuática, o sea, más compleja de explicar, que todas las otras, pero ya se las contaré. Con Vito nos sentamos a fumar tranquilamente nuestro pucho y seguimos conversando. Él me iba contando como funcionaban las cosas en ese lugar y un breve resumen del por qué estaban algunos pacientes ahí y me resolvía algunas dudas que se me presentaban mientras íbamos conversando. 

Entramos de nuevo a la sala de TV y por alguna razón yo fui a mi dormitorio, quizás a guardar los cigarros. Cuando volví me encontré con una nueva paciente, la gran Pamela Xu sentada en el sillón (ella quiso que la nombrara así en mi blog, de echo era "Chu" y la verdad no sé por qué quería ese nombre, yo ahora solo cambié la "CH" por la "X" para darle más glamour).  Ella era un personaje muy histriónico que llegaba a ser graciosa. Con sus grandes y expresivos ojos nos contaba sus anécdotas y era muy buena para hablar, casi tanto como yo. Y, Obvio, que las dos nos preguntamos que hacía cada una allí. Ella me cuenta que estaba ahí por un problema de adicción a la morfina generada por lo que ella denominaba una fibriomialgia (enfermedad en la que sufres fuertes dolores en cualquier parte del cuerpo pero no sé sabe de donde proviene, es muy psicológica para mi entender). Tomando derivados de la morfina ella mitigaba los dolores. Me contó con lujo de detalles la crisis que la llevó a encontrarnos en ese lugar.  Al parecer, por sus dolores empezó a consumir niveles de morfina cada vez más altos, hasta inyectarse o ponerse unos parches de morfina pura para aplacar el dolor, lo que la llevó a la adicción a esa droga. Ella, a diferencia de los otros pacientes que fui conociendo, tenía algo distinto, sus zapatillas no tenían cordones (se los habían sacado en la clínica).... La razón exacta de ello no la sé, quizás para no cometer suicidio, pero ella misma me mostró esa particularidad. En fin, Pamela fue muy simpática. Luego, como a todo el que me preguntó (ella no fue la excepción) le conté, por qué yo había llegado también a parar ahí. Bueno, y la razón ya la sabemos, porque por mi trastorno bipolar me harían una evaluación farmacológica por 4 días. Esa respuesta dio pie para que con todos los allí presentes, chaperonas incluidas, se generara una conversación acerca de mi enfermedad. ¿¿Se preguntarán quienes son estas que yo llamo "chaperonas(es)"?? Ellas(os) son unos personajes denominados verdaderamente A.T., cuya sigla significaba al parecer "asistente técnico", cuya labor consiste en seguir al paciente que les asignaban, por todo el recinto, por donde se movieran, sin perderlos de vista (...cuático, que quieren que les diga, jajajajajajaaj). Bueno, una de las A.T. ahí presentes era la chaperona de Pamela. Hasta el momento, de los que ya llevaba conociendo solo Vito y yo estábamos libres de un A.T. Bueno, y volviendo al tema anterior debo decirles que yo fui feliz hablando, contándoles de que se trataba todo esto que me pasaba, mi diagnóstico hace un año, mis síntomas, vivencias, etc. Los conté además que me dedicaba a plasmar mis vivencias en un blog. Yo estaba en mi salsa hablando, fascinada haciendo lo que más me gusta hacer: socializar. Me puse ¡¡¡Verborreíca total!! Jajajaajajajajaj...!! Ahí la Pamela me confesó que su Dr. le había dicho que existía la posibilidad de que ella tuviera lo mismo que yo y se lo estaban evaluando. Ella era paciente del psiquiatra dueño de "El Mañío". Los otros, Vito, Hulk, Justin Bieber y Axl (de quien les hablaré más adelante), eran parte de la cofradía del Dr. Chukrut. Con Pamela Xu y Pedro, de quien les hablaré más adelante, eramos los únicos que nos salvábamos de aquélla "secta" psiquiátrica.

Hasta que llegó la hora de almorzar, 13:30 clavadas. Nos hicieron pasar al comedor y yo me senté frente a Vito. Lo primero que veo frente a su puesto fue una ensalada distinta a la del resto. Luego, poco después, llegó a sus manos ¡¡¡¡UN FRASCO DE MAYO KRAFT, CON SU NOMBRE!!! (ni siquiera la Hellman's Supreme, que fuera, era la mayo Kraft, ¡¡lejos la mejor que existe!!!)... Ahí empecé a comprender todo, estaba sentada frente al mismisimo ¡¡Padrino!! ¡¡El Sr. Vito Corleone!!! Jajajajajajajaj...!!! Fue un almuerzo muy ameno, (no de hotelería 5 estrellas, como debió ser... con lo que se paga en esa clínica, digamos más bien que cayó en las 2 estrellas, si es que, porque mi presita de pollo arverjado era enano igual que el del resto, acompañado de un arroz bastante corriente, creo que la comida en una picada en el centro habría sido bastante mejor, jaaaaa!!). Yo escuchaba a Vito reclamar que eso no era lo que habían dicho que habría de almuerzo, sino que eran chuletas, estaba indignado pero no le dieron ninguna explicación. Pero la justificación estaba clara, había llegado una paciente nueva (yo) y había que echarle más agua a la olla para que alcanzara (y parece que el pollo está siendo el plato preferido para no escatimar en gastos extra, últimamente). Finalmente el almuerzo consistió en ensalada, plato de fondo, postre y jugo de sobre (entero 5 estrellas ¿¿no creen? Del terror, jajajajajaaj!!) Ahí nos hicimos más amigos con Vito, pues después se volvió un clásico pelar la comida de nuestro recinto "5 estrellas". Por otro lado, a otra mesa llegó Hulk junto con sus 3 hijos a almorzar, comida que le trajeron aparte por esta celebración que les comenté.

Terminamos de almorzar y partimos todos los viciosos a fumarnos un pucho afuera. Yo estaba agobiada porque llevaba como 2 semanas sin fumar (por mi propia voluntad) y no tenía cigarros, no había comprado hacía días y como a mi la cosa social me enciende el vicio me empecé a desesperar. Mi mamá de buena onda en la mañana me dejó sus 4 últimos cigarros para que me quedara con algo y en la tarde, cuando me llevaran unos medicamentos que necesitaban para mi, me traerían una cajetilla. No podia mostrar la hilacha tan luego, recién llegada y pechando cigarros al resto, ¡¡hooooorrrooorrr!! Igual, finalmente, tuve que hacerlo y Vito fue el gentil caballero que me convidó de sus cigarros mientras llegaban los míos.

Sentados en esas mesitas con unos quitasoles que estaban del terror de carreteados (sigamos pelando el recinto 5 estrellas, jajajajaja) me encontré cara a cara con Justin Bieber. Él sentado tomándose lo que más tarde me di cuenta era su clásico tecito y fumándose su cigarrito, cual adulto mayor de edad. Ahora le tocaba el turno a él de ser interrogado por mi. Tenía que saber por qué estaba ahí de su propia boca, porque igual algo me había comentado Vito. Justin, este adolescente de 14 años, desde los 13 años fuma marihuana, pero no uno o dos los fines de semana quizás, pasaba tooooodooooo el día pegado al techo. Fumaba caño tooooodoooo el día, pasaba vola'o y lo único que añoraba era salir de ahí para ir a fumarse un "cañon" afuera. Sinceramente a él no le vi un buen futuro de recuperación. Él estaría encerrado ahí meses porque aún no era capaz de entender qué la razón por la que estaba ahí era contundente. Para que alguien pueda recuperarse de una adicción tiene que darse cuenta de ella y él no tenía noción de ella y para más remate era un "Chukrut" más, así que su estadía sería aún más larga, porque algo me hacía intuir que su problema no estaba siendo bien atacado. Era un adolescente muy hábil e inteligente pero su adicción a la marihuana iba a ser muy difícil quitársela, de verdad. Contaba sus historias con lujo de detalles y lo hacía como grandes aventuras. De hecho su familia es argentina y nos contó como pasó su verano allá, hizo de todo, además de pitear, jaló coca, consumió LSD, se copeteaba, entraba a las discotheques para mayores (él los coimeaba para entrar), en fin hizo de todo. Nos relató además como iba consiguiendo dinero para financiar su adicción a la marihuana... ¡¡fue vendiendo las cosas de su casa, hasta un reloj de oro que le había regalado su abuelo!! Obviamente se notaba que su familia era de lucas, por las cosas que vendía... recibía mucha mercancía a cambio de lo que le llevaba a los dealers (bueno, en realidad cualquiera que pudiera estar más de un mes en esa clínica y atendido por el Dr. Chukrut tenía que tener bastante dinero). Justin estaba más carreteado que yoooooo!!! Yo en un comienzo veía como el resto de los que estaban allí le celebraban y aplaudían sus historias. A mi me daba rabia porque no lo estaban ayudando en nada. Yo en cambio le seguía la corriente pero siempre le tiraba algo subliminal para que se diera cuenta que algo no andaba bien. De hecho, más adelante, cuando entró más en confianza (no en ese mismo momento porque entre medio Hulk y sus hijos salieron a compartir con nosotros), logré que me contara la clave de su problema. No recuerdo bien en que minuto fue, pero el lugar en que estábamos y que hacía cada uno en ese momento, sí. Estaban todos alrededor pero fue una conversación casi entre nosotros dos. Le pregunté clara y directamente que lo había llevado a consumir marihuana (y los agregados cuando pudo) y me contestó algo que me conmovió mucho porque sentí que si bien su adicción a la marihuana era su problema ése no era el de fondo y no estaban atacando el problema de raíz de este niño. ¿Qué fue lo que me contó? Me contó que antes de empezar a consumir él, como niño, era una foto, no molestaba a nadie, era super piola y solo era reconocido en el colegio por sus hermanos y no por él mismo. De ahí vino la confesión clave, me señaló que en ese momento sintió que estaba pasando por una depresión, eso creía, y fue en ese mal momento de su vida que apareció la marihuana en su camino. Me dijo que cuando descubrió la marihuana sintió que había sido ella quien lo sacó de ese estado depresivo. Cuando comenzó a consumirla, se empezó a gustar él mismo, como se vestía, como hablaba, como se desenvolvía, en fin... y como ese ÉL con marihuana encima, fue lo que le gustó de sí mismo, y no quiso dejarla más. Sentía que así la "estaba llevando", nada que ver a como ese otro yo deprimido lo estaba haciendo. Para él el pito había sido la solución a todos sus problemas interiores. Repito, esa parte de su historia me conmovió. Y no muchos la escucharon, me la contó a mi, pero nos interrumpieron y no pude seguir conversando ese tema tan importante con él. Ahí entendí que el problema de raíz de este adolescente no lo estaban combatiendo, solo se estaban avocando a su adicción pero no al por qué llegó a consumir tanto. Les aseguro que esa depresión todavía debe llevarla dentro de él y no se están haciendo cargo de ella. Él también tenía asignado un A.T., chaperón, claro que este ni tonto y coquetón que era, le tiraba los cortes a una de ellas.

Ya hemos hablado de Vito, de la Pamela Xu, de Justin Bieber, ahora toca el turno de conocer a Hulk (quien posteriormente se autobautizó "Viejo Lobo de Mar"). Su nombre ficticio cuando sepan la historia de por qué llegó ahí lo entenderán. Él viene de en una ciudad del sur del país llamada "Los Santos", es separado con 5 hijos. Ese mismo primer día, estando afuera en el sector fumadores, Hulk, que celebraba el cumpleaños de uno de sus hijos (como les comenté ya) apareció junto a ellos. Hulk nos presentó a sus hijos y se fue generando una linda convivencia a medida que pasaba la tarde. Unos jugaban pin pon, el resto fumábamos como carretoneros y conversábamos. Al rato, hasta le cantamos cumpleaños feliz al celebrado y nos invitaron a compartir de las 2 tortas que habían traído para celebrar. Lindo gesto, ¿no?. Yo lo pasé chancho conversando y compartiendo con todos los que estábamos ahí, irreconocible, ni parecido a lo mal que me había sentido los días previos a mi entrada a este lugar. Hasta yo me sorprendí. Bueno, sigamos con la historia de Hulk. A determinada hora se fueron los hijos. Ahí llegó el momento de preguntarle por qué estaba ahí. Les narraré la historia tal como la contó él. Es medio enredada porque hay cabos que nunca pude atar, como el de cierta resolución del Seremi de Salud que lo "obligaba" a estar ahí encerrado. Bueno, resulta que empieza a contar que un día, había invitado a unos amigos a su casa (que en realidad eran amigos de su hermano). Ellos no eran personajes muy conocidos para él pero por su hermano los había aceptado en su casa. De pronto vió que uno de ellos tomó por detrás a su niñita, de 10 años (la menor) por las pechugas (mamas senos, pechos, bustos... no quise poner tetas porque estamos hablando de una niñita). Él dice que vio eso, se la tragó en el momento, se quedó tranquilo y no hizo nada. Según lo que yo entendí, esperó al día siguiente, y desde su oficina, cada vez más indignado, partió con la firme decisión de ir a sacarle la cresta (una paliza) al tipo que había abusado de su hija frente a sus ojos. Y así lo hizo. Lo fue a buscar y se convirtió en Hulk, este hombre verde y violento que conocemos de la serie ochentera "El hombre increíble". Dice que lo golpeo varias veces, contó los combos (puñetazos), fueron 14, 4 con la izquierda y 10 con la derecha. El otro según contaba solo pudo defenderse con 4 golpes que parece no le llegaron a Hulk. Obvio que al "pedófilo"  lo dejó botado en el suelo, según su versión (bueno, no sabemos que tan objetivo es su relato). Logró defender la honra de su niñita (creo que cualquier padre lo haría) y se sintió bien, pero no sabía lo que le vendría después... El tipo ni lo demandó, parece que tenía sus desviaciones hacia niñas pequeñas, finalmente (según Hulk, tenía algunos antecedentes), así que no hizo nada y se quedó calladito. El problema vino después cuando en ese estado de ira llegó a su casa y echó a la nana. Imagínense como tiene que haber sido esa escena luego de la adrenalina con la que venía luego de pegarle al personaje en cuestión. Tiene que haberla despedido con una ira que se las encargo.... Uuuuufffff... ¡¡del terror!! Obviamente, en pueblo chico infierno grande (porque aunque sea una ciudad se sigue teniendo la mentalidad de pueblo en esos lugares), la nana, se encargó de divulgar que su ex patrón la había echado a pistolazo limpio de la casa... eso fue lo que el pueblo entero supo, al parecer... Producto de todo lo anterior, lo que ocurrió después fue casi de película... Dice que luego, él en su oficina, aparecieron sus hijos, con nada más y nada menos que unas esposas, pero no para mostrarlas como juguete nuevo ni nada por el estilo sino que para ponérselas a él e inmovilizarlo. Luego de ello no recuerda nada... Le pusieron una inyección y cuando abrió los ojos ya se encontraba en "El Mañio". Lo llevaron dopado desde su tierra, Los Santos, hasta la capital. Lejos la historia más terrorífica, ¿¿no creen?? Tal como lo contó, me conmovió y encontré que lejos lo peor que le pueden hacer a un ser humano era traerlo de esa forma, contra su voluntad a un lugar mediante el engaño de que había una orden del SEREMI de salud de por medio que le impedía salir de ese lugar hasta que el Dr. Chukrut (pues quedó en manos de él) le diera el alta... y todo por la noble causa de haber defendido a su hija de un supuesto pedófilo. Al pobre durante muchos días lo drogaron con Haldol, un antipsicótico, neuroléptico muy potente. Y le pusieron un chaperón (A.T.) también para que lo vigilaran día y noche. Yo recuerdo haberlo visto cuando fui a conocer la clínica. El pobre caminaba atrofiado y pensé "pobre, en esta clínica también hay discapacitados". Vi como arrastraba los pies para caminar. Cuando me contó que era por el Haldol que anduvo así, le dije que demandara a la clínica porque eso era demasiado fuerte, esa droga tan fuerte se la dan a personas que están muy mal, con psicosis y alucinaciones muy fuertes. Al menos, el día que llegué, ya caminaba mejor, pero le costaba todavía.  Ya habían dejado de dárselo y le estaban dando otro medicamento para atenuar los efectos residuales de ese medicamento. Yo encontré del terror que le hayan dado esa medicación, porque loco, loco, no se veía. Bueno, más adelante, me contó que el móvil de sus hijos para esposarlo y traérselo así es haber creído que lo que había hecho lo había hecho como consecuencia del consumo de cocaína. Él ya llevaba un mes recién cumplido en la clínica cuando yo llegué y ya debía irse, pero los desgraciados de Chukrut no le dieron el alta, al parecer lo dejarían al menos un mes más ahí. Los de la secta Chukrut se portaron pésimo, imagínense que le prometieron una salida un día viernes para viajar por el fin de semana a Los Santos (bueno con A.T. incluido) y los desgraciados recularon, no le permitieron la salida!!!... ¿¿¿lo pueden creer??? Esto ocurrió cuando yo ya estaba fuera de la clínica, nosotros mantuvimos comunicación por Facebook y a veces por teléfono por eso sabía lo que pasaba con él. Hasta que finalmente, no sé como, le cruje la idea, se desvincula de Chukrut y pide hora con mi queridísimo Dr. Emmet. Pidió una hora para que él lo fuera a ver. Y así fue. Mientras Chukrut no lo quería dejar ir, mi Dr. Emmet le dió su diagnóstico rápidamente: trastorno bipolar leve, que, gatillado por un estado hipomaníaco había actuado como lo había hecho (que se parece mucho a un estado eufórico producido por la cocaína, por eso, ahora puedo empatizar con que sus hijos creyeran que había actuado así por efecto de esa sustancia). Le dió el nombre de un psiquiatra discípulo de él en Los Santos para que lo fuera a ver y se tratara con él allá. De inmediato le firmó el alta y al día siguiente ya estaba fuera de "El Mañío"... Rápido y simple... Para que vean lo que hace el lucro, el Sr. Chukrut le inventaba trastornos de personalidad, le alargaba la estadía en el lugar y así crecían sus enormes honorarios y alguna comisión que le tenía que caer seguramente por meter pacientes en "El Mañío". ¡¡Grande Dr. Emmett!! Cada vez confío más en ti. En todo caso, pobre Hulk, lo compadezco, no saben cuanta plata tiene que haber salido pagando de ahí, entre la estadía (mes y medio a 140 lucas diarias), honorarios del Dr. Chukrut (se estimaba con mi amigo Vito en un palo nueve -un millón novecientos mil pesos-), el chaperón (46 lucas diarias), medicamentos, exámenes, etc.... uffffff... yo con eso me compro un auto y de los buenos. Pero haber llegado contra su voluntad, tener que pagar por algo que él no eligió, y todo por algo tan simple como ¡¡¡una crisis hipomaníaca y NADA MÄS!! ¡¡PEEEEEEEOOOOOORRRRR!!! En fin. Creo que ésta era lejos la historia más rara, cuática y sin sentido de todas... Yo creo que por eso le dediqué más líneas para exponérselas.

Ya fue suficiente del Sr. Hulk, ahora nos vamos a la historia de Pedro... también apareció a compartir ese día con nosotros en este cumpleaños. Él era el más piola... a mi me costó descifrar por qué estaba ahí, se lo tuve que preguntar varias veces... de verdad, porque me costó entender... Él era algo así como mi colega,  pues estudió lo mismo, él ya había dado su examen de grado y hecho la práctica, solo le faltaba la memoria... a ambos nos faltaba un requisito para lograr ese "codiciado y odiado" título. Salió de mi misma Universidad, solo que era una generación más chica. A ver, como les explico la razón de su estadía ahí... Partió hablando de unos hongos y plantas alucinógenas que consumía con alguna frecuencia que lo dejaron pelando el cable. Tanto así que incluso cuando los dejó de consumir se empezó a psicosear... Parece que lo empezó a pasar muy mal, me imagino que hasta alucinaba en mala con sus hongos sin siquiera consumirlos... digo, para que haya terminado unas semanas en "El Mañío", algo así habría tenido que ocurrir. A los chilenos que leen este capítulo, supongo que habrán captado porque  bauticé a Pedro como lo hice... sí, exactamente, en honor al "San Pedrito" que es una infusión hecha de un cactus alucinógeno y por el "Peyote" que se produce con un hongo de las mismas características, ambos encontrados en el norte de nuestro país.  La verdad es que eso es lo que logré entender, Pedrito, si lees esta entrada, sorry si no logré comprender cual fue tu verdadera razón de estar ahí, pero con mi déficit atencional y todo hice lo mejor que pude entendiendo tu situación. Bueno, en nuestra convivencia con los hijos de Hulk, se dedicó a jugar pin pon o tenis de mesa, como les suene más bonito.

A todos los demás no nos paró la lengua conversando de todo y escuchando las historias estrambóticas de Justin Bibier, acerca de su vida con las drogas, sexo y Rock 'n roll. Tenía más historias que yo, con eso les digo todo, ¡¡era del terror!! Pero no alcanzabas a no quererlo, es más lograbas desarrollar un cariño especial y protector hacia él. Lo pasamos muy bien ese día. Los conocí a todos, excepto a uno. Un personaje misterioso que llegó el domingo en la noche y que al parecer enyuntaba mucho, a pesar de la diferencia de edad, con Justin. Ese fin de semana que yo llegué a él le habían dado permiso para ir a su casa. Por lo mismo, fue con quien menos compartí. A él le decían He Hans, por He Man (mezclado con otro nombre), por su parecido con él según ellos. Yo la verdad lo encontré más igual a Axl Rose, de Guns 'n Roses, así que para mi, en mi relato, se llamara Axl y punto. Bueno, él también estaba ahí por el Dr. Chukrut, su problema: la adicción al alcohol también, como mi amigo Vito. Llevaba harto tiempo ahí, con un A.T. que también lo seguía por todas partes. Fue muy poco lo que compartí con él porque además lo estaban medicando con algo que lo hacía dormir todo el día. El pobre estaba desesperado por eso. Yo la verdad entre más veía las estrategias de como lucraba el Sr, Chukrut cada vez me iba enojando más. Sentía que los enfermaba más para puro sacarles plata. Uyyyyy... del terror!! Bueno, fuera de este parésntesis, solo puedo decirles de Axl que lo encontré muy buena persona, divertido, bueno para la talla (bromas), pero lo vi poco como para llevarme una impresión más generalizada de él.

Bueno, estos son los protagonistas con quienes compartí mi estadía en "El Mañío"... Las aventuras y como viví mi experiencia ahí adentro vendrá en la tercera y última para te este capítulo.

Ah, olvidé contarles que Pedrito fue dado de alta el mismo día que yo. Y mi amigo Vito renunció a Chukrut, ambos nos dimos cuenta lo lucrativo que era su negocio y como entró por su propia voluntad no le fue difícil renunciar al tratamiento de la Institución del Dr. Chukrut. Hoy está de vuelta en su tierra natal, Timbel y continuará su tratamiento en una ciudad cercana que tiene buenos psiquiatras y psicólogos y, lo más importante, apoyado por su familia que estará a su lado.




sábado, 12 de mayo de 2012

Capítulo 23. "El Mañío" 1° Parte.... "La elección"



La idea de internarme surge un día domingo, un 22 de abril de 2012, ese día, por primera vez escuché a un Dr. o médico psiquiatra decirme que la única opción que quedaba para estabilizar mi cuadro era internarme (Siiiii, en una clínica psiquiátrica)... Claro, lo traté de ubicar todo el fin de semana y cuando lo logré estaba destruida, ya no le quedaba más opciones conmigo...

Ese fin de semana traté de ubicarlo como loca, no lograba que me contestara... le enviaba mails y nada y yo que me quería morir... Lo que más me tenía preocupada fue la cantidad de Ravotril que me tomé el día viernes de ese fin de semana, fueron 9mg los que me tomé en un día (no todas juntas, obvio) junto a otro tanto de pastillas para dormir para apagarme un rato. En todo caso, no se preocupen, como verán no me pasó nada, estaba tan descompensada que esas benzodiacepinas pasaban como pastillitas de menta por mi cuerpo. Hasta ese día viernes, ya llevaba una semana con síndrome de retiro de la venlafaxina, que les conté 2 relatos atrás. Pero ese día particularmente había sido del terror. Ese día tenía hora con mi ginecólogo de cabecera, el Dr. Ramiro Schering. Hace 2 años que no lo iba a ver así  que ya me estaba echando de menos mi doc., me tocaba un control completo (y los míos son bastante completos porque además sufro de ovarios poliquísticos). Como les explico, yo con mi síndrome de abstinencia por retiro de medicamentos que me tenía lloooooroooonaaa, imagínense, embarazada que salía de su consulta hacía que me saltaran lágrimas por mis ojos (como ya saben, producto de mis ganas locas de ser madre algún día). Fuera de eso, cuando me tocó entrar a la sesión, ésta fue bien amena. Obvio, tuve que partir por contarle mi super diagnóstico bipolar y mostrarle todos los medicamentos que tomaba. Lo bueno es que mi Dr. Schering conoce muy bien a mi Dr. Emmett y de echo él le tiene tanta fe que es EL psiquiatra que él recomienda a sus pacientes cuando lo requieren. Conversamos larga y amenamente durante la sesión. Me hizo mis exámenes de rigor y me mandó a hacer otros tantos de laboratorio para que el chequeo fuera realmente completo. Estos últimos me los realicé una vez fuera de mi "internación" (Que por lo demás aprovecho de contarles que estoy tiqui taca, como avión, no tengo ni SIDA, jajajajajajajaj!!!).

Ese fue mi paso aquel día por la consulta de Dr. Schering. Bueno, para que les sigo contando el resto del día, obviamente fue del terror... terminé ingiriendo mi total de 9 mg de Ravotril en un día ese día. Lo mismo ocurrió el día sábado y rematé el domingo, claro que a esas alturas mi mamá me había quitado los ravotriles así que no tomé 9 mg, solo 4mg al día. Fue ese domingo cuando pude comunicarme con Dr. Emmett. El pobre venía llegando de un fin de semana de conferencias en Uruguay, con razón no me contestaba, y yo hinchándolo toooooooodo el fin de semana llamándolo al celular. Lo bueno fue que cuando llegó me devolvió mis llamados, en ese momento no alcancé a contestarle pero luego le devolví el suyo. Le hable llorando, ya saben como, si, como siempre, como una Magdalena. Escuchándome como estaba y señalándole que ya no aguantaba más y que por favor hiciera algo por mi, ahí me dijo tajantemente, "la única solución internarte". De primera me asusté, pensé que le estaba poniendo color a lo que estaba sintiendo y a lo mejor no era para tanto pero la verdad estaba necesitando algo a la vena para que se me pasara esa odiosa sensación que estaba sintiendo. Como la decisión de internarme no estaba en mis manos, por el tema económico, le pasé el teléfono a mi padre para que hablara con él sobre mi caso. Las opciones de lugares para internarme eran diametralmente opuestas. Por un lado, el Hospital Clínico de una Universidad, de la cual él es el director (del hospital psiquiátrica, no de la universidad, por si acaso) o de frentón una clínica de aquellas que parecen hoteles 5 estrellas. Para Dr. Emmett la mejor opción era internarme en su hospital clínico para tenerme vigilada durante toda la mañana, pero él tenía claro que la hotelería ahí dejaba mucho que desear y conociéndome él a mi, sabía que no lo iba a resistir. 

Mi padre al día siguiente se reunió con mi hermano Máximo (él que me auspicia la terapia) para ver que hacían conmigo. Llegaron a la conclusión que si no había otra, había que hacerlo... internarme. Antes de eso, junto a Dr. Emmett esperamos unos días para ver si podíamos manejar la situación de manera ambulatoria. Fui a mi sesión el día miércoles y aparte de llorar no hice mucho más durante la sesión. Me dió 2 opciones, la primera, ir durante un tiempo, todos los días, 5 minutos a su consulta, entre medio de sus pacientes, para ver mi evolución de manera ambulatoria o, la segunda, sencillamente, internarme. Yo le pedí la fórmula más rápida que me quitara todo lo que estaba sintiendo. La opción más eficiente, obviamente, era que me internaran en una clínica psiquiátrica unos días.

Al día siguiente, el jueves, partimos junto a mi padre con el "tour del centro psiquiatrica"... Partimos por el Hospital psiquiatrico de la Universidad donde Dr. Emmett trabaja y del cual es director. Llegamos, lo ubicamos y me hizo un tour por el lugar (mi papá no pudo acompañarme pues tenía que entrar al sector de mujeres)... Siendo bien sincera, fue del terror... el lugar era antiguo, las camas de ese metal de camas antiguas de hospital y ese color en las paredes tan clásico de los hospitales públicos de este país, os que también son del terror. Convengamos que en nuestro país la salud es cara y es poco lo que se le destina a lo público, por lo que por esto último la salud no termina siendo de muy buena calidad como en otros países. Aclaro para que no me consideren clasista que yo soy de las que cree firmemente que el estado debe hacerse cargo de la salud, la cual además debe ser gratis, porque aquí el que no tiene plata, lamentablemente, se muere. Bueno sigamos. Pegado en las paredes de las habitaciones habían una especie de decoración infantil que lo hacía ver más bien como película de terror. Por otro lado, las piezas eran compartidas y solo había una para una sola persona. Pero que quieren que les diga, hasta esa, era bastante deprimente. Pero lo que más me chocó fue ver a una de las pacientes, recién salida de la ducha con su toalla puesta, desde otro extremo del lugar, llegando a su habitación ... el baño era compartido con todas las internas... Eso terminó de matar cualquier posibilidad de internarme ahí. Dr. Emmett trató de convencerme un poco de quedarme ahí (claro para lo que él necesitaba que me internara él estaría cerca al menos toda la mañana) pero igual tuve que decirle, diplomáticamente, que parecía mucho hospital público y eso me traumaba un poco bastante. Él obviamente entendió...

El "tour del centro psiquiatrica" siguió... Nuestra segunda parada fue la Clínica psiquiátrica "El Mañío", al otro extremo de la capital, camino a la punta del cerro. Se preguntarán por qué nombré así a este lugar... Bueno, resulta que este lugar en la vida real tiene nombre de árbol y el Mañío también lo es, y  si hacemos un juego de palabras esto calza perfecto con la palabra "maña": dícese según la RAE (Diccionario de la Real Academia Española): destrezas, habilidades, artificios o astucias, vicios o malas costumbres y como bien sabemos con lo que más nos encontramos en estos lugares son con mañas y toooooodoooossss los que entran ahí vienen con una o varias de ellas. (Director creativo del nombre: mi padre).

Llegamos a este lugar y de entradita se vió la abismal diferencia con el otro centro psiquiátrico. Entramos, nos atendieron muy amablemente, Andrea, la recepcionista. Se acordaba de mi perfectamente porque un par de días antes había hablado con ella por teléfono para preguntarle los precios del lugar (que por cierto casi caí desmayada cuando me los dió). Luego lo primero que ella hizo fue llamar a la enfermera, la que la llevaba en el lugar, la manda más, Elisa. Ella nos hizo un tour por todo el lugar. Nos mostró las habitaciones tipo hotel con baño en suite (nada de compartida la cosa acá, alivio) y una preciosa vista al jardín tipo bosque que tiene el lugar. Nos contó todas las actividades que se hacían ahí pues los pacientes deben mantenerse ocupados. Habían canchas de tenis y basquetball, de criquet, una piscina vacía (que luego supe que jamás llenarían por esto de tener a mujeres en bikini y entrar a revolucionar las hormonas de los hombres, jajajajajajaja), sala de entrenamiento con personal trainer, Manuel (muy entusiasta él), profesora de yoga y una terapeuta ocupacional, la Consuelo (quien les organiza durante el día actividades manuales o recreativas para que hagan algo los internos). Tenía un gran jardín que parecía más bien un mini bosque, había un sector con mesitas donde se reunían a fumar sus cigarros los internos. Adentro, tenía además una sala de TV con plasma, cable y aparataje para poner películas y hacer tardes de cine. Tenía una gran sala de estar para recibir a las visitas y un comedor bastante cómodo, limpio y ordenado. La verdad es que todo se veía de lujo (a primera vista, en las otras partes de este capítulo se irán riendo conmigo de determinadas cosas que sucedían ahí).

Finalmente, la decisión fue tomada. El Mañío sería el lugar que acogería mi "internación". El valor diario ahí era más caro que una noche en el Hyatt, con comida incluida, pero yo estaría poquitos días y mi familia podía hacerse cargo de ese gasto gracias a Dios.

Al día siguiente, el día viernes, fui al control de 5 minutos entre pacientes que Dr. Emmet había solicitado para ver como estaba. Fui con mi papá. Entré primero yo y quedamos que la "internación"  sería un hecho y que para él lo mejor sería que me internara al día siguiente, el sábado, para terminar rápido con todo esto. Nada de esperar al día lunes para ello como se había pensado en un comienzo. Hizo entrar a mi padre, conversaron y quedó todo listo para internarme al día siguiente. Me entregó la orden para la clínica (supongo que sabrán cual fue la elegida). Estaría ahí de sábado (muy temprano) a miércoles antes de las 12 (hora del check out). Yo solo tuve que llegar a casa, hacerme la idea de esta nueva experiencia a la que me sometería y a hacer mi maleta para mi "viaje" por 4 días a este submundo...

Los dejo hasta aquí con este capítulo. Ya se vienen las otras partes, pues es un capítulo extenso y no menor en mi vida, pero no los quiero aburrir para que esperen con ansias las "aventuras" que se vienen...

miércoles, 2 de mayo de 2012

Son cosas del fútbol... ¿no?

Bueno y qué??? Lo tuve que hacer..., siiiiii, me internaron!!! Si tal como lo leyeron: Me internaron en una "clínica" ¡¡¡psiquiatrica!!! Suena horrible, ¿¿¿verdad??? Para mi también... Jamás pensé que iba a llegar a esto algún día... pero el día llegó pero precisamente no porque estoy "de patio", no he intentado suicidarme ni matar a nadie... solo estuve viviendo una depresión de la San Puta y muy descompensada y Dr. Emmett quiere hacerme un ajuste farmacológico vigilado, nada más.

Desde la penúltima entrada donde les comenté que estaba viviendo un síndrome de abstinencia por retiro de "droga" (venlafaxina) que he estado viviendo las peores pesadillas que se pueden tener por culpa de esta enfermedad... no las vivía hace tiempo, creo que la última fue hace un año. He pasado las últimas 2 semanas las pasé llorando desconsolada, como una verdadera María Magdalena. Tomando las benzodiacepinas como pastillas de menta, para apagar mi mente pues necesitaba que me dejara de atormentar, necesitaba que me dejara tranquila. Lo mismo he hice con las pastillas para dormir, me las tomaba con la misma finalidad por las noches, y con la  misma facilidad porque la verdad el sufrimiento durante el día me tenía podrida. Los días previo podía pasar fácilmente de la tristeza profunda a la irritabilidad del terror. El mundo era completa y absolutamente espantoso. Al pobre Dr. Emmett lo tenía loco YOOOOOOOOOOOOO!!! Yo creo que está a punto de ir a internarse conmigo, aunque dudo que a la misma clínica que yo, jajajajajajajaja... Lo tapé de llamados y mails, uffffffff, hasta decir basta... pero la verdad es que mi desesperación no tenía límites, solo pedía auxilio y mi enfermedad está en sus manos.

Estuve 4 días y medio en ese lugar y tengo muchas aventuras y anécdotas que contar... No escribiré un  capítulo full extended porque puede que no acaben nunca de leerlo... Escribiré mi experiencia "internística" por partes, espero la disfruten... Ésta es solo la introducción de la historia que se viene...  

miércoles, 25 de abril de 2012

NOTA...

Ha pasado una semana desde la última vez que escribí... El viernes pasado metí las patas con mi blog y perdí el diseño con el que tanto me había costado dar el año pasado cuando me esmeré en hacer este blog... La foto que está a la izquierda era la protagonista de mi blog y hoy casi no está... Después de este suceso, debo decirles que llegué a odiarlo y pensé no volver a escribir nunca más en él. Sé que él no tiene la culpa de mis torpezas pero me generó un rechazo que recién hasta ahora, que le quité el color negro que le puse en símbolo de luto por haber perdido MI diseño, pude volver a escribir. Me lo lloré todo. Fue horroroso. Fue como si algo le hubiera pasado algo a un hijo, bueno, a uno de mis gatos porque no tengo hijos. Este blog significa mucho para mi. Después de haberme descompensado, descompuesto y desequilibrado durante un período bastante importante de mi vida, lo único que logró mantenerme interesada en algo, en forma continua y sin dejarlo botado fue este blog. Era mi forma de seguir viviendo. A través de éste me mantuve ocupada traspasando mis vivencias a todos quienes sufren lo mismo que yo, a todos aquellos que viven a su alrededor para que los entendieran y todo el que quisiera leerlo. Me hacía sentir útil. Antes de mi blog sentía que no había logrado nada, absolutamente, nada en mis 34 años de vida. Escribir y compartir lo que me pasa me hace sentir viva....

Bueno, y como yo suelo exagerar todo y no veo matices, cuando vi mi blog totalmente distinto al que yo había creado se me vino el mundo encima. Lloré como si hubiera muerto alguien y no veía forma de volver atrás. Intentaba recobrar mi diseño pero la cosa me frustraba cada vez más, no podía hacerlo y sentía una impoteeeeeeencia que no sé como traspasárselas para que me entiendan. Odié "blogger.com", el que crea todo esto, agarré a garabato limpio a esa página web y patadas el computador. Fue espantoso y lo peor es que nadie me entendía. Bueno igual es difícil para cualquier mortal común y corriente entender esto que me pasaba... Sí, era exagerado lo que estaba sintiendo, pero lo sentía... Y lloré, lloré, lloré y lloré hasta que me dio hipo... Y la rabia no se me quitaba con nada, cada vez que me metía a arreglarlo terminaba desconsolada.... hasta ayer. Ayer al menos "algo" lo arreglé, no como estaba antes, pero ya no me da indigestión abrir mi página y escribir en ella... El diseño no es el mismo del que me sentía orgullosa pero no está tan terrible, eso creo.

Sobre mi, les cuento que han pasado algunas cosas, no lo he pasado muy bien, pero eso irá en otra entrada, primero debía contarles esta "tragedia".


martes, 17 de abril de 2012

"Cursando un severo Síndrome de Retiro de medicamento"

Como lo habrán leído en el título, "estoy cursando un severo síndrome de retiro de medicamento", denominado Venlafaxina. Dicho en palabras exactas por mi querido Dr. Emmet, y más simples, ¡¡Estoy sufriendo un síndrome de abstimencia por falta de droooooggaaaa!!!. Que quieren que les diga, lo que me está haciendo pasar este "desgraciado" de mi querido Doc. ("desgraciado" con cariño) por sacarme un med., debo asumirlo, con todas sus letras... ¡¡es del terror...!!! Muchísimo tiempo que no me sentía así por tantos días, creo que hace un año, cuando viví mi última crisis espantosa (la que me hizo volver de Sucupira) y me tuvo muuuuuuy mal. La diferencia es que ahora estoy resguardada por todo un equipo terapéutico que antes no tenía y es producto de algo inducido por un medicamento. 

¿Como les puedo explicar esto que estoy viviendo? Esto ha sido algo así como vivir con un eterno síndrome premenstrual que ya lleva ¡¡5 días sin desaparecer!!! El día miércoles, en mi última sesión, Dr. Emmet fue cuando retiró aquél medicamento... ese que llevaba como 8 o 9 años tomando sin interrupción ... sí, la nunca bien ponderada "venlafaxina" para un bipolar. Se dice que este antidepresivo produce muchos virajes en cuanto a estados de ánimo se trata, por eso no es recomendable que una persona como yo la tome, pero cuando comencé a hacerlo quienes me trataban creían que lo mío se trataba de depresiones y no de un cuadro bipolar. Bueno y como lo que se quiere es que un paciente así ande parejita, y no virando para cualquier estado de ánimo, la idea es darle medicamentos con ese fin. Debo reconocer que muchas veces me lo habían tratado de sacar, pero los resultados habían sido del terroríficos y tenían que volver a reinstalármela. No había caso. Y antes de verme descompensada preferían verme piolita, así que ahí ibamos de vuelta a que la chica lo siguiera tomando. 

La idea de Dr. Emmet, antes de sacármelo por completo era reemplazarlo por un antidepresivo de aquellos que suelen darse a las personas con mi patología, el famoso Wellbutrin (nombre comercial). Por lo tanto, a mi "dieta" medicamentosa me lo agregó 15 días antes de sacarme por completo la venlafaxina. Estuve tomando ambos medicamentos que sirven para el mismo fin (antidepresivos) durante todos esos días. Hasta que llegó el día miércoles pasado y DR. Emmet decidió que era el momento de cortarme definitivamente la Venla y lo hizo. Sin ninguna compasión, me dijo "A partir de mañana dejas definitivamente la venlafaxina, veamos como resulta". Yo como buena y obediente paciente seguí sus indicaciones y a partir del jueves dejó de existir en mi vida y que quieren que les diga, esto ha sido ¡¡¡DEL TE-RROOOOOOOR!!! Me tiene lloriqueando y pasándolo pésimo desde el jueves!!! Jamás pensé que sacarme un medicamento me iba a traer estas consecuencias. Ahora entiendo como sufre un drogadicto cuando le hacen una limpieza y lo privan de su droga!!! Desde el jueves pasado ¡¡no he parado de llorar!!!! Y eso no es síntoma de mi enfermedad, es la consecuencia del retiro de un fucking medicamento que venía tomando hace 8 o 9 años!!! (bueno igual agreguémosle que a mi los cambios de estación del año me producen serios estragos).

Se preguntarán como trato de apaciguar este chaparrón, bueno, como dijo mi doctor, a pura benzodiacepinas!!! Mi fiel compañera el gran Ravotril.... Ya no la estoy tomando como método de SOS, la tengo que tomar todo el día o si no NADIE, ABSOLUTAMENTE, NADIE, me aguanta!!! Ni yo misma. La angustia y todos esos pensamientos terroríficos acerca de mi y mi futuro se apoderan de mi y lloro, lloro, lloro, lloro y lloro como unja Magdalena. El mundo es terrorífico, mi vida es la peor y pensar en mi examen de grado ni hablar, no saben cuantas veces al día pienso en una inyección letal que acabe con todo!!!

Producto de este síndrome de retiro, estoy con "licencia" para no ir a trabajar, pues pasaría la mayor parte de mi día drogada por el Ravotril o si no llorando como si mi vida se fuera a acabar. Desde ayer que no voy a trabajar, y es verdad paso mi día con una dosis alta de benzodiacepinas en mi cuerpo para amortiguar esto (es la única forma de pasarlo dice mi doc.) o si no lloriqueando... VALOOOOOORRRRR!!! 

Lo peor de todo son aquellas personas que me tienen que escuchar o "leer" completamente descompensada, no saben el contenido negativo que le pongo a mi angustia sin sentido... ¿Como chu... me aguantan?? Puedo ser muy agotadora y tienen que pensar lo peor de mi... Bueno, que más da en todo caso, todos ellos ya no dan un peso por mi, la "loquita" ya anda con sus tontertas, se dirán...

Bueno, yo solo tengo fe, que al igual que mi enfermedad, esto que es netamente biológico, se me pase pronto, para retomar mis cuadernos y lograr cumplir toooooodoooosss, absolutamente tooooodosssss esos sueños que están supeditados a este examen de grado... Sé que ya va a pasar, solo debo aguantar el chaparrón de una vez con el cambio de medicamento, ¿¿Qué son 15 días en comparación al resto de mi vida??? NADA... solo debo seguir teniendo paciencia, la cual también se las pido a todos aquellos que están a mi lado... como todo en mi enfermedad, los estados son transitorios... 

viernes, 13 de abril de 2012

LA FUCKING Sra. ANGUSTIA!!!


Hace muchos días que esta sensación viene invadiendo mi vida... comienza en las mañanas y hay veces que no termina nunca hasta que no me chanto un Ravotril en la boca. Aunque lo único que esté añorando es que se vaya este verano, debo confesar que el cambio de estación me está matando... A esto agreguémosle estrés, si pues, mi genial idea de empezar a estudiar para el examen de grado, que aunque me rehúse a creer que ello me genera estrés, la verdad es que al parecer me tiene con los nervios de punta. Tener 800 ojos sobre mi esperando algún resultado, esto es, que no recule, que me mantenga firme, que estudie diariamente, que no saque la vuelta, que no invente otra cosa para dejarlo una vez más sin terminar, en fin, parece que no es algo muy relajador... Además de mis propias  exigencias que me gritan desesperadamente que no afloje para poder tener una vida como la gente... Todos, absolutamente todos, son factores estresores a los que le agrego mi obsesión por no fracasar si fallo una vez más en este proceso, esto es, no dejarlo botado una vez más... 

Estoy cansada de llorar todos los días sin contenido aparente... bueno, se supone que es así y puede que lo sea... Como me lo han repetido, lo más seguro es que sea una angustia sin contenido, pues muchas veces es netamente biológica. El problema es que yo me encargo de que los episodios sean aún peores de lo que relamente son porque les pongo de mi propia cosecha. Les agrego uuuuuunnnn contenido realmente del TE-RROR!! Tooooodoooosssss quienes rodean mi vida en esos momentos son los culpables absolutos de mi mal pasar. Las películas que me paso son largometrajes pero con unos tintes de culebrón venezolana que se los encargo, realmente espantosos. Y por más que me han dicho, no hagas caso de ese contenido porque no es real, suuuuuufro como enferma mientras me  paso tremendos rollos. Obviamente, con toda esa película, a esas alturas mi vida queda buena para nada y una inyección letal a la vena en esos momentos no me viene nada de mal... es la mejor solución, créanme. Es increíble como la mente nos puede llegar a enredar de esa manera y nos juega tan malas pasadas. Menos mal que igual algo no le alcanzo a hacer tanto caso, y quizás no lo hago (aunque me creo con puntos y comas todo lo que estoy pensando) porque sé que la angustia es un estado alterado de consciencia y te puede llevar a tomar las peores decisiones de tu vida, incluso llevarte a la muerte. No sé que es, tantos años en terapia, algo me ha quedado, entre ellos, tratar de nunca hacerme caso cuando estoy pensando pelotudeces (que en el momento angustioso que los pienso obviamente no son pelotudeces). Mi "yo sano" con un hilo de voz, sabiendo que no lo estoy escuchando con la atención debida, igual me la tira y me dice: "No te hagas caso, esto pasará, siempre pasa, por lo tanto, tampoco hagas tal de tomar alguna decisión pues terminarás arrepintiendote y llorando por los rincones o haciendo pedazos a un otro que no tiene la culpa de tus males...".

Bueno, así fue mi mañana (no solo la de hoy), desperté con un nudo en la garganta, con toda clase de teorías conspirativas contra mi en mi cabeza y las lágrimas tratando de salir desde que me desperté hasta que hice todo el recorrido en colectivo a la oficina. Cada vez las podía contener menos. Hasta que llegué a mi oficina y no pude más. Me encerré en la oficina del jefe (que no estaba) y me largué a llorar... ya lo saben, sin razón. Ahí, mi "yo sano" me obligó a tomar el teléfono y llamar a Dr. Emmet (él ya me había dicho que en caso de urgencias así ni dudara en llamarlo). Lo hice, llorando como una Magdalena y el "desgraciado" no me contestó el teléfono... Eran las 10 de la mañana, hora suficiente como para que una persona, un día de semana, ya esté funcionando. Volví a marcar por segunda vez su número, esta vez sollozando, y ¡¡¡nada!!! Desesperadamente le mandé un mensaje de texto para que cachara que era yo la que lo llamaba (él no tiene mi número guardado). Esperé unos minutos que se me hicieron eternos y no recibía respuesta. El dolor de mi angustia me tenía tan mal, tanto así que tuve que insistir por tercera vez y, una vez más, no contestó... Plan B... Llamar a mi psicóloga, Lucienne. Ella de alguna forma haría que mi angustia de alguna manera bajara. Ella sí me contestó (y eso que tiene mi número guardado, así que sabe que algo me podía estar pasando pues solo la llamo en casos extremos). Lo primero que hizo fue obligarme a tomarme mi Ravotril, porque con angustia no iba a funcionar en lo absoluto, ni en ese momento ni más tarde. Aunque ella sabe perfectamente que la curva de la angustia es solo eso, una curva que comienza, tiene un peak y baja hasta terminar, por lo que para ella con o sin ravotril mi angustia finalizaría en algún momento, se demoraría más pero lo haría (lo de la curva ella me enseñó hace años y siempre trato de recordarlo cuando la angustia me invade). Mientras ella me tranquilizaba, justo entró el llamado de Dr. Emmet, me estaba devolviendo la llamada... Aunque no sabía a quien se lo devolvía, solo lo hacía por tener 3 llamados desesperados perdidos en su celular, lo hizo. Se introdujo quien era y me dijo que tenía 3 llamados perdidos de ese número y quería saber de quien era. Cuando le dije quien era, llorando como una Magdalena, lo entendió todo. Me mandó de inmediato a tomarme el Ravotril, lo primero que tenía que hacer era manejar la angustia. Hecho eso estábamos al otro lado. Me indicó la dosis y si no me funcionaba en 45 minutos me tomara otra dosis igual. Lo más importante era que la angustia desapareciera. Hablamos algunas cosas medicamentosas y cortamos. Menos mal que dr. Emmet con todo lo eminencia que es, es bien comprensivo (o seré un desafío para él en términos médicos??? Quizás, por eso me tiene tanta paciencia). Corté, devolví el llamado a Lucienne que la había dejado a medio camino con la entrada de la llamada de Dr. Emmet y le conté lo conversado con él. Terminamos de hablar y acto seguido me chanté la dosis del Ravotril que el Dr. me había indicado. Luego me puse a escribir esto que están leyendo... Qué terrible vivir con esto latente, es espantoso, pero así es esta FUCKING y DESGRACIADA angustia, te paraliza y ves tooooodoooo, espantosamente negro, tenebroso... definitivamente horrible!!

Y saben que es lo peor, que hoy, siendo las 17:33 hrs. esto no se me ha pasado en lo absoluto!!

miércoles, 11 de abril de 2012

Capítulo 22: Dicen que la tercera es la vencida... ¿¿Será verdad??

Bueno, bueno... aquí estoy contándoles una vez más que me puse las pilas para dar el examen de grado, la última vez que lo hice fue en junio-julio del año pasado y se los relaté en uno de mis capítulos de este blog: Capítulo 6. Back to school, yeah!!!!. En aquella oportunidad les conté como ha sido mi relación con este tortuoso proceso de estudio para mi examen de grado. Les mencioné ahí que en 2 oportunidades intenté estudiar con la ayuda de unos tutores, muy conocidos en el ambiente y que 6 años después de la primera vez que estuve con ellos se han convertido en una "mini pyme" de la preparación de exámenes de grado. Bueno resulta que por 3ª vez llegué donde ellos. No sé por qué yo insisto si ya los había dejado botado antes, pero como dicen por ahí la tercera es la vencida. Juan José y Camilo, los cabecillas de esta mini empresa, han vuelto a mi vida... Bueno, se preguntarán por qué me volvió todo este afán de estudiar de nuevo...

En enero de este año tuve la grata vivencia de reencontrarme después de algunos años de no vernos con Agustina Pérez-Cotapos, mi gran amiga de la Universidad en que estudié derecho en un comienzo derecho. Con ella vivimos juntas 2 años y ambas nos retiramos de esa universidad. Ella duró un año más que yo ahí, pero terminó más hastiada que yo con el derecho, creo yo. Tanto así que se volvió a Santiago y se metió a estudiar nada más y nada menos que... ¡¡TEATRO!! Yo al menos volví y retomé los estudios en lo mismo pero en otra Universidad... ella si que se nos dispersó, jajajajajaj. Pero que más da, terminó esa carrera y ahora es toda una actriz. Bueno, no contenta con ello, quedó con el bichito del derecho dando vueltas en su cabeza y ¿¿que hizo?? Buscó una universidad y retomó los estudios de derecho. Haciendo alusión a su apellido, se metió a la universidad más cuica del país, a la U. de Los Alpes. Resulta, que los años han pasado y la Agustina ya egresó de la carrera y en marzo de este año se ponía a estudiar para el examen de grado. Y yo, sabiendo como estudiaba y como lo hacíamos las dos en aquellos tiempos le propuse que lo hiciéramos juntas, claramente ella sería mi salvación. Su obsesividad con las cosas que se proponía podía traspasármela a mi y eso me ayudaría muchísimo. De ahí en adelante no nos dejamos de hablar más. Retomamos esa amistad que tuvimos suspendida por algún tiempo y volvimos a vivir nuestras aventuras.

Llegó marzo, yo me fui de vacaciones por una semana al sur del país y a la vuelta comenzamos a unirnos en el estudio con la Agustina. Ella ya había optado por tomar un tutor que la interrogara semanalmente, yo no tenía nada decidido (y menos dinero para hacerlo, jajajajaja). Entonces lo que haríamos era que yo iría a la par que ella en las materias y ella cada semana me interrogaría al día siguiente de la suya. Empecé con mucho entusiasmo a retomar los apuntes, resúmenes, libros y cuadernos. Algunos días nos juntamos a estudiar en mi casa y avanzamos de lo más bien. Entonces fue cuando decidí que no era mala idea volver a retomar a aquellos tutores que hace varios años había dejado de lado. Me conseguí financiamiento y me comuniqué con ellos. Se demoraron como 3 semanas en darme el vamos. Estaban copados. Pero logré obtener un cupo. Yo empecé mis tutorías con 3 semanas de retraso que la Agustina, así que ahora vamos desfasadas y la verdad no sé que tan bueno es eso...  

Ahora les cuento como ha estado funcionando mi cerebrito anímico con todo esto... Lo voy a acusar porque no se ha portado muy bien... Me ha dejado estudiar pero me ha tenido con la depre presente. Debo confesar que he estado bastante desestabilizada. A principios de marzo ya estaba con el ánimo bajo. Dr. Emmet me dió unas pastillitas para ayudarme con la concentración en el estudio pero que tenían el inconveniente de que en determinadas dosis tendían a desestabilizar a una persona con trastorno bipolar. Efectivamente así fue. A la semana, cuando me tocó subir la dosis del medicamento me fui a la cresta... si bien era una bala avanzando con la materia (una vez leí 100 paginas a conciencia de un libro en un día y eso en mi hace años no ocurría). Era una máquina de tragar conocimiento pero la angustia, se las encargo, del TE-RROR!! Dejaba de estudiar y se me venían a la cabeza problemas insignificantes como gigantes, la cabeza la sentía muy agobiada, con el corazón acelerado, me sentía muy mal. La verdad es que por un momento pensé que daba lo mismo como me sintiera lo importante era la forma como estaba avanzando pero a la angustia que tenía le ponía un contenido que me hacía tener más angustia y sentía que el mundo era terrible. Hablé con el Doc. y probé con otro medicamento, el nunca bien ponderado "Ritalín", pero tampoco lo toleré bien. Ahora no sé si todos estos bajones que he tenido han sido producto del desequilibrio que me produjeron esos remedios o simplemente es la época... cambio de estación (recordemos que el año pasado a esta fecha estuve pésimo).

Toda la semana pasada estuve con una depresión espantosa. Llorando mucho, muy angustiada y viendo la vida espantosamente terrible. Lo único que me quita todo eso son los ansiolíticos. Yo en particular, como ya saben, tomo el famoso Ravotril, pero el problema que ellos traen aparejados es que te quitan memoria y eso no sirve mucho para el estudio... Tenía que elegir entre estudiar angustiada o no andar angustiada pero sin poder retener nada. El entusiasmo por avanzar en el estudio no se me quitaba, al menos, pero con ese estado de ánimo imposible lograr un buen resultado. Lamentablemente, igual, tuve que echar mano a los fármacos o si no moría en el intento. Tuve que comunicarme de urgencia con Dr. Emmet y me subió un medicamento y me permitió tomar mis dosis de Ravotril, aunque estudiara, porque él sabe perfectamente que con angustia no se puede vivir. 

Bueno, volvamos a Juan José y Camilo... mis "queridos" interrogadores... Esta semana comencé con mi primera interrogación, todos los lunes tendré que visitarlos. Ellos, obviamente, todavía se acordaban de mi, recuerden que la última vez yo inventé casi una pelea para no seguir con ellos, ¿¿como no se iban a acordar de mi?? Además que era un chiste la seriedad que yo le ponía a sus interrogaciones, jamás los tomé en serio. Estudié durante 2 semanas la materia que entraba para esta primera interrogación. De hecho ellos dejaron que para ésta me entrara más materia que lo que comúnmente ellos interrogan la primera vez pues yo ya lo tenía estudiado. Con todo el panorama anímico que ya les conté, la verdad es que iba a la suerte de la olla a esa interrogación..

Llegó el día. Mi madre creo que prendió todas las velas del departamento y me encomendó a todos los Santos. Quince minutos antes de lo debido llegué a la oficina de ellos. Ufffff, toda una odisea volver a ese lugar... Subir las escaleras de ese edificio, llegar a la puerta, tocar el timbre y que me abriera más encima la puerta Juan José, uno de mis verdugos del pasado, fue recordar como me sentía caminando rumbo al matadero cada vez que iba donde ellos. Lo saludé, obviamente, y me senté en la sala de espera. Entré con un buen capuccino en la mano, comprado en el negocio de al lado, con muuuuuuuuuuuuuuuucha azúcar, tal como me lo indicó Jack, lo recuerdan, verdad??... Sí, porque él se encargó de darme una serie de indicaciones previas, como lo hace un entrenador a su pupilo... me mandó bien recomendada a mi interrogación para que nada saliera mal... (Si, es verdad, mi querido Jack eres un pilar importante en este proceso, gracias por tu empuje... Y no seas mal pensado con lo del empuje, yaaa???). Bueno, sigamos en lo que estábamos. A medida que pasaban los minutos veía como se iban acumulando en ese lugar más personajes como yo. Ahora no solo interrogan los fundadores, hay como 10 más en su "pyme". La empresa ha crecido. Por esa razón, les solicité que fuera uno de ellos 2 quien me interrogara la primera vez pues quería ocupar 5 o 10 minutos de ella para conversar un asunto con ellos. Y así fue. Ese lunes a las 17:00hrs. apareció Camilo llamándome para la interrogación. Un alivio, porque Juan José no digamos que tiene mucha psicología, al menos en aquella época no, no sé si habrá aprendido algo en estos años, jajajajajaja...  Camilo seguía igual, hasta su oficina era la misma de siempre. Me senté frente a él y empezamos una conversación bastante amena. Me volvió a recordar que se acordaba de mi y partió preguntándome por qué los había dejado y nunca había dado el examen. Y así partió mi charla acerca de la bipolaridad... una vez más en mi vida... Bla, bla, bla, bla...

Dejando varios puntos claros como mi tendencia a dejar las cosas que empezaba botadas, efectos que mis medicamentos tienen sobre mi memoria y mis cíclos anímicos, comenzamos la interrogación... Uyyyy, no sé que tan terrible fue, solo sé que mi memoria me traicionó en varias oportunidades. Creo que no demostré nerviosismo (bueno para eso tomo una de mis tantas pastillitas mágicas) y que traté de manejarme lo mejor que pude. Cometí errores, los que no me permitieron continuar a la siguiente etapa (de materia) y quedé bastante atrás con respecto a la Agustina, la que me empuja a estudiar. Pero Camilo tuvo la delicadeza de no mandarme desmotivada para la casa pues me dijo que yo algo tenía avanzado y eran mis habilidades comunicacionales, mi simpatía, el que no generara anticuerpos al interlocutor, que no era fome, en fin, que hablaba como abogado y eso ya era un plus para este proceso. Lo otro se podía arreglar, pero como quien dice, la materia prima ya estaba... No saben el alivio que me dió escuchar esas palabras... ese diagnóstico me dejó tranquila e hizo que volviera a mi casa con una sonrisa en la cara y no derrotada.... 

Bueno no les voy a decir que he logrado retomar el cuaderno para repasar esa materia que tengo que repetir. Sería mentirles decirles que lo único que quiero es ver todos esos esquemas, definiciones y artículos escritos en diferentes colores. Me da angustia cada vez que tomo el cuaderno y por eso ya pedí hora con Dr. Emmet para hoy porque la necesito. Siento que ya estoy dejando botado el proceso una vez más. Trato de enfocarme para estudiar pero siento que lo he visto tantas veces que no puedo avanzar, siento una dispersión absoluta. No quiero dejar esto botado de nuevo, NO, NO y NO... pero ¿¿¿que hago si no logro retomar el estudio???!!! Me angustia esa materia y la cabeza me empieza a hervir, no saben lo espantosa que es esta sensación y, una vez más, la única que me la quita es el Ravotril, pero tomármelo ME QUITA MEMORIA!!! Es un círculo vicioso. Tengo miedo, mucho miedo... quiero lograrlo pero sin morir en el intento... Veamos que me dice Dr. Emmet hoy y crucen los dedos porque yo ya no empiece a inventar excusas para no seguir con lo empezado, por favor...

jueves, 5 de abril de 2012

Sí "DoblePolaridad", es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar...


Bastante particular el título de esta entrada, ¿no? Algo me pasó hoy, mi madre escribió una carta agradeciéndonos a sus hijos el lindo momento que pasó en un viaje que hicimos todos juntos. Me hizo llorar con cada una de las palabras que nos dedicó a cada uno. A mi, en particular me dice que trata de entender mi enfermedad y me pide que no deje de luchar, que no baje los brazos pues mi lucha será el premio a mi gran esfuerzo... Ella ha sido capaz de captar lo difícil y cuesta arriba que se me hace vivir la vida día a día... Y lloré más todavía... La verdad es que sentir, querer, amar, vivir, luchar, llorar, enojarse, sufrir, disfrutar, en fin, tooooodooo, de manera tan distinta al resto de los mortales que no sufren con su neuroquímica es del TERROR!!... Trato de creer que soy igual al resto, que lo que tengo no afecta mi vida ni mis relaciones interpersonales, que esto no existe pero, ¿saben?  Creer eso, es todo una gran mentira... Todo, absolutamente todo, lo siento y lo vivo de una manera distinta. Tengo que luchar el doble y hasta el triple por seguir adelante, por no flaquear, por levantarme cada día, porque las cosas no me afecten tanto, por no maldecir diariamente esta vida que me toca vivir y por no odiar lo que soy... Me cuesta mucho y me duele... Me siguen cayendo mis lagrimones mientras escribo, pero esta vez ya no por la carta de mamá sino porque siento mucha pena... 

Diariamente me pregunto si mi vida habría sido distinta si no hubiese tenido esta enfermedad de mierda, si a mis 34 años estaría viviendo la vida que soñé de pequeña y no la que llevo ahora... No saben lo sola que me siento, aunque esté rodeada de gente que me quiere, nadie siente como yo y me siento sola en mi mundo, en el mundo de "DoblePolaridad", el que nadie conoce y es muy difícil de comprender... No saben cuanto daría por volver a nacer pero sin este desorden químico, porque mis problemas sean los de cualquier persona real y no los que se derivan de este trastorno, por reír y llorar en los momentos indicados y en su justa medida. Nadie sabe el infierno que es vivir con esto a cuestas, ni se lo imaginan... insisto hay que tenerlo para entenderlo. 

Y no crean que son solo sensaciones emocionales las que tengo, también son físicas... Cada uno de mis síntomas emocionales se manifiesta de alguna forma física. Mi cabeza es la que más resiente todo esto y yo, de verdad, siento como ella se perturba con cada una de mis emociones. Agota, agota mucho todo esto pues todos los días debo luchar contra mi misma y pucha que cuesta no tirar la esponja... Todos los días trato de poner mi mejor cara al mundo pero la verdad, nadie lo sabe... vivo un calvario por dentro. Me pregunto hasta cuando y ahí es cuando tengo que recordar el título de esta entrada... "Si, es verdad, tienes trastorno bipolar y eso no va a cambiar"... es para siempre...

Estas palabras las escribo hoy, que me siento un tanto deprimida, viendo todo negro y sin la capacidad de ver si quiera si tengo un futuro por delante... Siempre debo recordar que esto no es real, que en otros momentos viviendo las mismas cosas siento todo muy distinto. Lo que cuesta es vivir este vaivén de emociones, que en ciertos momentos me tiene arriba surfeando la ola, en otros sobre la tierra y en otros hundida en el fango. Esta inestabilidad enloquece y no la soporto, porque mi vida se ve tan distinta en cualquiera de las 3 perspectivas que es como convivir con 3 "yos" que se turnan cuando les da la gana por salir... Pero, como ya dije, debo acostumbrarme y no olvidar, que  estoy atrapada por mi biología y TENGO trastorno bipolar... enfermedad que define como actúo y siento en cada momento, pero en absoluto quien soy... 

viernes, 16 de marzo de 2012

La hipomanía vs. "algo normal" (ya es hora de quererlo, ¿¿no creen??)...

Por el título de esta entrada se estarán preguntando en que locura estoy metida ahora. La verdad es que no estoy metida en nada, en realidad he estado más bien tranquila, quizás hasta sin mucho ánimo de emprender cosas y menos hacer locuras. Por eso creo que me bajó esto de que es hora de algo normal. Pero ¿a qué me refiero con que quiero "algo normal"?? Me refiero a que es hora de dejar de lado las relaciones sin patas ni cabeza y cambiarlas por aquellas que todos conocemos como "normales"... Y ¿qué es eso de "normal"? ¡¡Algo que no se basa en lo puramente sexual!! ¿¿Se entiende?? Quiero tooooooodaaaassss esas cosas mamonas que tiene una relación común y corriente: contención, complicidad, amistad, pasión, proyección... que se traduce en llamarse por teléfono a cualquier hora, verse lo más seguido posible, salir los fines de semana, andar de la manito, hacer planes aunque sea para el día siguiente, hablar de la inmortalidad del cangrejo, cocinar, dormir, llorar y reír juntos... en fin, compartir y hacer todas esas cosas que hacen las parejas normales. 

Bueno y ¿¿¿qué he hecho yo para tener una relación normal??? NADA, absolutamente nada. La última relación "normal" que tuve fue con mi ex marido, la cual terminó hace casi 3 años. Debo decir, la verdad, que mis últimas relaciones han sido bastante "particulares". Han tenido el factor común de haber sido empezadas estando hipomaníaca (incluso maníaca en alguna oportunidad) y como dice mi querida terapeuta Lucienne, tomar decisiones estando en algún estado anímico extremo nunca es bueno y peor es el resultado que de ellas se obtiene. Y que quieren que les diga, tiene tooooooooooooodaaaaa la razón, jajajajaja... Lo bueno es que ahora al menos ya sé porque es que mis relaciones de pareja últimamente no han resultado y terminan siendo un verdadero fracaso. Hay que asumirlo, los parámetros por los que me he guiado últimamente para elegir con quien relacionarme no han sido los más adecuados. Claro, como no, si cuando me pongo a escoger pareja en esas circunstancias lo estoy haciendo en algo así como un estado alterado de conciencia, no estoy en un estado anímico normal y, claramente, es por eso que terminan en lo que terminan todas esas pseudo-relaciones. 

¿Como les explico esto de manera más clara? A ver... Como ya les señalé, cuando he elegido con quien estar este último tiempo mi estado anímico se ha encontrado más bien exaltado y los parámetros que utilizo para ello también lo están y, por ende, no son normales. ¿¿Por qué?? Porque los elijo solo para que cumplan la finalidad que tengo en mente en ese momento y, créanme, que en esos momentos mis finalidades son... ¡¡puramente sexuales!! Jajajajaj...  No analizo nada más allá que no tenga relación con el placer inmediato. Si tienen algo más que aportar a mi vida no alcanzo a verlo pues solo me dejo llevar por esas sensaciones físicas que se me incrementan cuando estoy hipomaníaca. El problema surge cuando al desaparecer mi hipomanía la persona sigue en mi vida y me veo ensartada en una relación absolutamente "sexual" y, además, embarcada en una relación que no llegará jamás a puerto. Es ahí cuando me doy cuenta que "eso", simplemente, no es lo que quiero... Pero no crean que me refiero a la persona en si sino más bien al vínculo creado. Cuando ya estoy "calmadita" me voy dando cuenta que ese sexo loco no es todo lo que quiero en mi vida y lo único que añoro es "algo normal"... Pero, nada que hacer, me lo han repetido una y otra vez: "en estados de crisis nunca debes tomar decisiones" y yo lo primero que hago cuando estoy hipomaníaca es hacerlo. ¡¡Testaruda total!! Empiezo relaciones como si fuera lo más fácil del mundo y solo exijo un requisito... a estas altura ya sabrán cual es ¿¿verdad?? Síiiiiiiii, ese miiiiiiiiismooooo ¡¡"Buen sexo"!! Que profunda ¿no??? Jajajajajaja... Lo peor es que no sé por qué en esas etapas me da por buscar pareja. Me pongo en el mercado y no me es nada difícil encontrar algo y menos que reúna mi "one and only" súper requisito, ¡¡ja!! ¿¿Hasta cuando??!! ¿¿Cómo me va a costar tanto entender que ¡¡el sexo no debe ser el único parámetro en mente para escoger!!!?? Jajajajajajaja... Del terror, ¿no creen? Pero debo asumirlo, eso hago y como es LA instancia en que salgo a buscar y para más remate encuentro, me engancho y los problemas surgen cuando vuelvo a la normalidad y me encuentro con una relación vacía... En realidad, no sé que tan mal escojo, pero si me termino enfrentando a algo que no es lo que quiero y ellos, los personajes elegidos, no tienen la culpa. Ellos no son malos ni malas personas, simplemente ellos, tal como yo lo hice cuando los elegí, buscaron lo mismo que yo... ¡¡SEXO!! y nada más... Y, obviamente, en ese momento, nuestra relación nos era funcional a los 2... después lo deja de ser para mi, dejamos de hablar el mismo idioma... yyyyyyyyyy ¡¡CUECK!! Aparece la peor parte de la relación, cuando empiezan todos los cuestionamientos y angustias porque el personaje no quiere lo mismo que tú y lo sientes cada vez más lejano. Claro ¿¿como no lo vas a sentir lejano si ya dejaste la hipomanía atrás y solo quieres que te regaloneen y estén pendientes de ti como ocurre en cualquier relación normal?? Él no ha cambiado, él sigue queriendo lo mismo que tu querías en un principio, sexo, para lo cual no es necesario un compromiso. La que ha cambiado he sido yo. Sí yo. Yo fui la que volvió al carril de la normalidad donde son otras las necesidades, deseos y sueños... y es obvio que es aquí donde lo empiezo a pasar mal pues por no estar consciente de esta disparidad empiezo a soñar con que esa relación se convierta en una "normal" y, ello, no ocurrirá jamás... Como es lo que tengo frente a mi, es lo que salí a buscar, es a él a quien le quiero cambiar las condiciones, para no darme la lata de salir a buscar de nuevo y, claro, obviamente me frustro. ¿Por qué? Porque ese personaje no fue elegido para convertirse en lo que quiere mi carril equilibrado. Lo elegí para cumplir las expectativas de mi carril hipomaníaco, las que, por lo demás, fueron plenamente cumplidas. No puedo exigir que cumpla las del otro... no sería justo para el otro pues cuando lo encontré y lo puse en mi camino no quería nada de esas cosas que uno se plantea en una relación normal. Por lo tanto, lo más justo es dejar ir al candidato de la hipomanía y encontrar a alguien acorde con el momento en que se siente equilibrio y uno quiere algo normal. A menos que el candidato aquel se haya involucrado lo suficiente y tú hayas hecho el análisis de que a lo mejor lo pueden intentar, ahí ya no es necesario salir a "buscar".

Bueno, luego de toda esta explicación que, por lo demás, yo recién estoy logrando entender, debo decirles que antes siempre creí que era yo la que tenía mal ojo, que era yo quien no lograba consolidar las relaciones que empezaba. Solía culparme y pensar que una brujería había caído sobre mi. Pero con esos parámetros de búsqueda para elegir a los candidatos, la manera light con que comienzo, planteo y vivo esas relaciones, me resulta absolutamente lógico que luego, al salir de la hipomanía, ellas ya no me sirvan. Si pues, yo cambio el switch y suelo querer algo "normal". Recuerden que siempre les he recalcado a Uds. que estar en uno u otro extremo de la bipolaridad es como estar en mundos distintos, paralelos, irreconocibles, sobretodo, cuando nos devolvemos al carril de la "normalidad". Así que lo que quiero y ansío en uno u otro estado es completamente distinto. Por eso no saben el alivio que me produce saber y por fin entender todo esto. ¿Por qué? Porque el "error" se puede enmendar y no significa que siempre, mi vida entera, quedaré entrampada en relaciones de este tipo. ¿¿Qué debo hacer?? Tan solo debo aprender a salir a encontrar a mis futuras parejas mientras esté en estados medios, "normales", nunca maníaca, hipomaníaca o depresiva... solo debo aprender a escoger con quien estar en el momento adecuado... Y debo reconocer que LA vez que así lo hice, me casé y tuve una relación linda y estable de 8 años. Por eso, tal y como dice la Lucienne, mi grave error está en salir a "buscar" pareja cuando estoy hipomaníaca pues cuando estoy en cualquier otro estado me guardo. Ahora entiendo por qué estos últimos casi 3 años, luego de mi separación, todas mis relaciones de pareja han sido un fiasco... sin darme cuenta he salido a "buscar" y he "encontrado" cuando he tenido la hipomanía e, incluso la manía, a flor de piel...

Gracias a esta reflexión, hecha con la ayuda de Lucienne en mi última sesión, hoy estoy tranquila... Ya me había empezado a culpar de mi mal ojo en las relaciones, a angustiarme por cosas que no estaba pudiendo manejar y a querer que lo que tenía iniciado se volviera normal. Hoy me calma saber que no está en mis manos lograr ese último objetivo pues la persona que escogí fue escogida bajo otras condiciones y circunstancias. Lo que hay es lo que construí en mi estado hipomaníaco y lo que construyo desde ahí no es de lo mejor, no tiene bases sólidas, ni patas ni cabeza... fue creado a imagen y semejanza del estado en que estaba... ¿Cómo? De la manera más light y loca que podía ser... Muy entretenida quizás pero lejos de lo que yo realmente quiero para mi cuando salgo de la hipomanía. Entendiendo esta dinámica, simplemente, ya no me puedo frustrar... ¿¿No creen?? Una vez más, volví a lograr entender otro aspecto de mi vida desde la óptica de mi bipolaridad... 

sábado, 3 de marzo de 2012

No fui a trabajar porque estaba enferma... ¿De qué?

Anteayer, jueves, no fui a trabajar... Se preguntarán por qué... No me fui de parranada ni quise darme el día libre, solo estaba enferma... Bueno, uno suele faltar al trabajo porque está en esa condición y yo lo estuve, el problema es contestarle a otra persona la pregunta de qué estuviste enferma. Mi enfermedad es intangible... Y por ser así es difícil responder de qué exactamente fue de lo que te enfermaste. Si me preguntan no me queda otra que responderles que me enfermé del estómago, de una gripe fulminante o que un cuadro febril me atacó de la nada, pero la verdad es que mi enfermedad es crónica y a veces tengo crisis y esas crisis solo las comprende alguien que sufre de lo mismo que yo... El jueves tuve una aguda crisis de angustia que me paralizó, crisis que sufría casi a diario por las mañanas antes de ser diagnosticada y tratada... Hoy se manifiesta de vez en cuando pero cuando aparece siento que voy a morir... El día anterior ya me había estado sintiendo un poco mal, incluso algo de fiebre tuve, muy poca pero significativa para mi pero no le di importancia. Sin embargo, este último tiempo había estado apareciendo la angustia más seguido de lo que había estado sucediendo en los últimos 9 meses. De hecho la angustia mañanera, esa que me inmoviliza, la peor de todas, no había aparecido hacía muuuuuuuuucho tiempo. Pero anteayer se presentó de nuevo frente a mi y fue horroroso. Me paralizó, me volvió a mostrar el mundo espantosamente horrible y un dolor intangible invadía mi cuerpo y mi mente. Intenté que ella no me venciera. Me levanté de la cama y fui hacia la ducha. Me bañé, pero no pude más de ese "dolor". Salí de ahí y no hice más que volver a ponerme el pijama y acostarme de nuevo. Cerrar mis ojos y tratar de dormir era lo único que me podía sacar de ahí.  No pude salir de la casa y ante eso mi única alternativa era reportarme enferma en el trabajo, y como ya les dije, cerrar los ojos y olvidarme de ese dolor durmiendo...

Nadie normal, que no sufra de lo mismo que yo, es capaz de definir lo que siento y que eso era como sentirse enferma... Para cualquiera eso sería solo un capricho incapaz de paralizar a nadie. Para el resto está en uno salir de ese estado y no es un motivo para reportarse enferma ni menos insinuar que uno lo estaba. Para aquellos que no saben lo que es esto, créanme que no hay medicamento que lo sane, solo esperar que pase. Para el común de los mortales solo la razón es capaz de sacarte de ahí y no hay persona que no pueda hacerlo. Pero, la verdad, es que quizás en esos momentos pierdo la razón porque no hay nada que me quite esa opresión en el pecho ni esa sensación desagradable de la crisis. Les cuento que esas crisis son la manifestación de mi enfermedad crónica y latente, que no olvidemos es biológica y no psicológica. Esta enfermedad la tengo en mis genes, está estampada ahí... La que me hace tener estos episodios es mi maldita biología y no un hecho o circunstancia puntual de la vida... Aparece cuando uno menos los espera, sin avisar y muchas veces sin que nada lo gatille. Para mi estar así, paralizarme como lo hago en esos estados es como estar envuelta en un cuadro febril que te hace delirar y que solo debes esperar que la fiebre baje para sentirte bien. Yo tengo que recurrir a mi médico y a mis medicamentos para bajar esa fiebre y terminar con ese delirio que se apodera de mi cabeza haciéndome sentir que todo está mal. Cuando tienes mucha fiebre, el cuerpo entero te duele, no quieres abrir los ojos ni siquiera para ver televisión... A mi me pasa lo mismo cuando me viene una crisis, llamémosla, "bipolar". Me retuerzo de dolor, de malestar generalizado y ello es solo manifestación de mi enfermedad crónica, sin cura aún, siempre latente esperando verme desvalida para atacar. La verdad es que no sé como más explicarles que lo que me ocurre en esos casos es tan enfermedad como cualquier otra que te impide seguir con tu rutina y te bota a la cama. Pero como nadie es capaz de entenderlo, lo mejor es decir que faltaste a trabajar porque te atacó un feroz dolor de estómago, un resfrío fulminante o una fiebre inexplicable, nadie podría llegar a visualizar que el trastorno bipolar también te produce malestares y se manifiesta también en la forma de enfermedad o dolencia.

Mi dolencia como manifestación del TAB, a diferencia de muchas otras, desaparece de la nada. Solo hay que tener paciencia y esperar a que se desvanezca. Hay que tomar medicamentos si, pero son solo paliativos porque no atacan directamente la enfermedad solo hacen más llevadero esto que me acompañara toda la vida. Mi biología me hizo así y así como cualquier otra enfermedad crónica ésta también duele cuando se manifiesta, no en forma tangible, pero duele igual o incluso más que cualquier otra dolencia física de la que tenemos registro en nuestras cabezas. Yo soy capaz de retorcerme en la cama de "dolor", de no saber que hacer para quitármela de encima. Es inhabilitante, invalidante, paralizante cuando te ataca. Es muy difícil de comprender si nunca la has sufrido por eso debes guardar silencio porque nadie cree que algo así sea capaz de comportarse como cualquier otra dolencia o enfermedad... Para el resto estás loca si no eres capaz de manejarla pero la verdad no saben lo que es esto y no le deseo ni a mi peor enemigo sufrir algo así, sobretodo cuando también pasas a ser a ser un incomprendido...

Antes de terminar, sé que hay una persona que podría sentirse o enojarse un poco conmigo pues le dije que mi dolencia había sido una fiebre alta que me atacó y nada relacionado con mi bipolaridad... Si lo hice fue porque estoy cansada de que ella me ataque (mi TAB) y no quiero que se cansen de escucharme quejar de esto que me pasa. Jack, sorry, si te mentí fue porque es difícil vivir con esto y si tu no lo tienes serías incapaz de entender que algo así me dejó sin ir un día a trabajar...

miércoles, 22 de febrero de 2012

Capítulo 21. Mi reencuentro con Sucupira...

Bueno, bueno, aquí estoy, ya han pasado un par de semanas desde que fui a Sucupira y ahora solo me queda hacerles el recuento de lo que fue ese episodio, será casi como una bitácora de barco este relato...

El día del viaje anduve muy ansiosa, fue un día viernes. De hecho ese día casi no viajamos. Cuando quedaban pocas horas para emprender el viaje me llama mi padre para decirme que una de mis sobrinas (con quienes viajaríamos ese día) se había enfermado. El viaje casi se frustra por motivos ajenos a mi voluntad lo que para mi significaba una señal divina de que ir a Sucupira no estaba siendo una opción válida. Sentía dentro de mi que si ese día no viajaba no debía hacerlo nunca, al menos no dentro de este verano. Como todo pasa por algo, me dije, se me estaba enviando la señal que las cosas no se estaban dando a mi favor para que yo fuera de vuelta a ese odiado y amado pueblo. Por un lado, debo decirles, me sentí aliviada. La ansiedad bajó y todo volvió a la normalidad. Sabía que no tenía que forzar nada, si las cosas no se estaban dando definitivamente era por algo... Frase muy cliché pero también bastante verdadera.

Finalmente, no pasó nada. Todo siguió igual. La Ignacia no estaba tan enferma como creíamos así que todo continuó tal y como estaba planeado. Por lo tanto, ese alivio momentáneo, señoras y señores, se fue a las pailas. Ya no había ninguna señal negativa. Los planes seguían tal y como se habían pensado y así volvieron los nervios, la angustia y la ansiedad que me había acompañado desde que había decidido ir.

Tipo 4 de la tarde mi padre pasó por la oficina a buscarme junto con la Ignacia (15 años) y la Ma. Jesús (11 años), mis sobrinas. Cómo sabía que viajaría con ellas, había preparado el mejor CD para que nos acompañara en el camino... Nos fuimos todo el viaje escuchando el súper CD "Radio Disney" que había grabado con todo mi cariño para hacerles el viaje más grato a mis lindas "sobris". Le dimos ocho mil vueltas al CD. Cantamos todo el camino Rihanna, Adele, Jessie J., Shakira, Bruno Mars, Collbie Caillat, y muchos más. Dejamos a mi papá "guatón" con nuestra música, pero como iba con sus princesitas, no tuvo otra que acatar y aprenderse las canciones, jajajajaja... La pobre Ignacia igual se vino quejando de su dolor de estómago casi todo el camino, de hecho casi no habló durante el viaje, signo revelador de que de verdad se sentía mal ya que es muuuuuuy difícil hacerla callar, jajajajaja.

Llegamos a la gran Sucupira tipo 9:30 de la noche. Habíamos hecho un par de paradas durante el camino lo que demoró un poco más de lo presupuestado nuestra llegada. Durante el camino ya venía haciendo mis conexiones para ver que había organizado para mi llegada al pueblo. Allá me estaba esperando la Marcela, señora de mi primo Andrés, que estaban de paso también pues venían desde Puerto Monck a pasar unos días a Sucupira (de hecho fue la Marcela la que me convenció de viajar así aprovechaba de compartir con ellos). La Marce me pasó a buscar tipo 10:30pm a la cabaña de mis papás y nos fuimos derechito al Restobar "La Playa", que se encuentra frente al mar, y que le pertenece a mi tía Marie y mis primos Lucas y Martín (y que es administrado por este último). Ahí estaban disfrutando de un asadito junto con otros primos. Me puse al día sobre la vida con ellos y la cosa terminó tipo 1.30am. A esa hora, con la Marce no teníamos ni una gana de irnos a acostar por lo que decidimos quedarnos copuchando. Primero nos íbamos a ir a su cabaña pero optamos por quedarnos un rato más en el Restobar "La Playa". Compramos unos cigarritos y allá fuimos a dar por un par de horitas más. Me encontré con mi queridísima prima Amanda (señora de Akrim, ya les hablé de ellos en un capítulo anterior: "El tour del carrete, farra, parranda y/u/o bacilón un día de semana cualquiera...") y mi prima Bernardita. Luego apareció mi amiga Cata, a quien no veía desde que me había desaparecido de Sucupira. Fue super lindo reencontrarme con ella ya que mientras estuve en ese pueblo ella y yo estrechamos grandes lazos de amistad. Al final nos fuimos a acostar como a las 3:30am. Lo pasamos muy bien y yo me sentí en casa de nuevo.

Al día siguiente la idea era ir a la playa, había que llegar con un bronceado fascinante a la capital. El problema es que ese sábado el tiempo no nos acompañó, amaneció nublado ¡¡cueck!! Por lo que al levantarnos lo que hicimos con las niñitas fue ir a recorrer el pueblo para que saludaran a todas las tías (tías mías y tías abuelas de ellas). Primero partimos por el "Supermercado Al-Khabib" del cual es propietaria mi madre junto a sus hermanas. Este negocio perteneció a mi abuelo y creo que se mantiene abierto en honor a él. Fácil, este lugar tiene unos 60 años de vida, así que como verán hay tradición de por medio que lo hace seguir en pie. Saludamos, les hice un tour a mis sobrinas para que vieran como había quedado la casa familiar por dentro luego del terremoto de febrero del 2010 (lo que quedó de casa y que está pegada al negocio), de ahí nos fuimos. Seguimos nuestro recorrido hacia el Restobar "La Rotonada" del cual es dueña mi tía Marie y mis primos Lucas y Martín, solo que este lo administran mi tía y Lucas. Allá llegamos a saludar. Fue tan lindo verla. Aunque pasó gran parte del invierno con nosotros en la capital fue hermoso reencontrarme con ella ya que como se los he repetido mil veces a ella la quiero mucho y le debo hasta mi vida. De ahí las llevé donde mi primo Martín para que vieran el Restobar "La Playa". Las niñas lo saludaron y acordaron juntarse después de almuerzo con la hija de Martín, la Maite. Hasta ahí todo fue resultando de maravillas en mi reencuentro con este lugar. Todo lo sentí armonioso y solo me había topado con las personas indicada. Nadie indeseado, solo gente que me daba gusto ver. Luego nos fuimos a almorzar. Debo decir que ese fin de semana fui la mejor tía Disney que alguien pudiera tener. Fuimos donde ellas quisieron ir y como lo paso tan bien con ellas y ellas conmigo que nunca llegó a ser un sacrificio salir juntas.

Bueno, esa tarde las llevé a que se juntaran con la Maite en el Restobar "La Playa". Estando allá llamé a la Marcela para que llevara a sus hijos también al lugar y nosotras aprovecháramos de copuchar mientras ellos se divertían. Ahí estuvimos un par de horas y al rato después nos cambiamos de locación. Nos fuimos al otro Restobar, a "La Rotonda". Todos los niños se reunieron ahí con sus padres. Incluso llegó otra sobrina más, la Francisca, que se unió al clan de mis sobrinas. Una vez aquí, compartiendo con el familión, hizo su entrada magistral mi ultra gran partner... Benjamín... Con él, el verano del 2010 pasamos a integrar junto con mi amiga Dominga (quien pasó sus vacaciones en Sucupira ese año) el "grupo de los Dispersos". Ya se imaginarán, solo con el nombre, como era ese trío, éramos del ¡¡terror!! jajajaj... Ese verano lo pasamos a toda raja... Andábamos para todas partes juntos. Armando carretes, desorden, junteos, siguiendo noches de largo puro pelando el cable, en fin... Ahí nació una amistad muy entretenida entre nosotros que perdura hasta el día de hoy. Bueno, la cosa es que llegó este personaje y no nos separamos más, como en los viejos tiempos. Además que él es tío de la Maite así que aprovechamos de sacar a pasear a todas las sobrinas juntos. Se llevó tan bien con las mías que ellas lo amaron, tanto así que empezaron una campaña para que Benjamín y yo pololearamos (tuviéramos una relación sentimental). Querían que él pasase a ser parte de la familia, de hecho tenían todo un plan para que casi nos termináramos casando, jajajajaja... pero yo les respondí que eso sería imposible pues en la situación en que estábamos, entre los dos no hacíamos uno. Nos moriríamos de hambre pues el estaba sin pega y yo con lo que ganaba no me alcanzaba ni para mi. Ahí saltó la Ignacia, con sus aires de diva y de grandeza, respondiéndome que como ella iba a ser famosa ella nos mantendría así que no había posibilidad de que nos negáramos a estar juntos. Ella en su cabecita ya había ideado toda una solución. Bueno, por detrás estaba la Jechu asuzando todo lo que decía su hermana, estaba absolutamente de acuerdo haciéndole barra a esta proposición. La verdad es que son muy chistosas mis sobris, por eso las adoro. Pero les cuento la firme... Con el Benja tuvimos onda el año 2010, fue algo muy pasajero y yo no lo continué porque me di cuenta que mis intereses seguían en otro lado. Él no lo sabía, pero yo estaba en líos de pantalones con Tomás de quien les conté hace unas entradas atrás (Capítulo 16. "Por qué los hombres aman a las Cabronas" escrito por Sherry Argov y puesto en práctica por DoblePolaridad...). Cuando se enteró meses después de esta situación, le herí profundamente su orgullo, casi me quiso matar, jajajaja.... Se sintió terriblemente engañado por mi pues creyó que yo había jugado a 2 bandos pero eso no había sido así pues cuando tuvimos onda yo estaba terminada con el personaje, bueno, estaba en algo así como en un receso. Claro que a él, hasta el día de hoy nadie le saca de su cabeza que fui una traidora y la peor de las mujeres por haberlo engañado, jajajajaja... pero en el fondo igual nos seguimos queriendo mucho como amigos hasta el día de hoy. Si,es verdad, le maté un poco el orgullo porque él no cachaba nada de esa otra relación que tenía con Tomás (persona que él conocía y nunca se imaginó que podía tener algo conmigo). Simplemente se sintió haciendo el loco pero eso ya fue un traspiés solucionado, ya no hay rencores si es que los hubo. Nunca dejamos de hablarnos por eso, solo terminamos riéndonos de toda la situación (aunque yo sé que en el fondo de su ser todavía tiene su yayita escondida, jajajajaj). En todo caso,  bruja que es la Ignacia, me preguntó si de verdad nunca había pasado nada entre nosotros. No sé ni como se lo imaginó porque nosotros nos tratamos muy partners, dermasiado como amigos. Yo obviamente se lo negué. El problema va a ser cuando lea esta entrada y se enteré que su adorada tía  le echó una mentirilla blanca para que no la siguiera molestando, ja!

Bueno, la verdad es que lo pasamos muy bien con ellas y el Benja incluido. Nos enganchó en todo y a todas partes y eso se agreadece. Él también tiene harta paciencia con los niños y adora a su sobrina, por eso se acopló tan bien con nosotras. Por eso tampoco culpo a mis sobris de que nos hayan querido emparejar, la verdad es que lo pasamos muy bien de tíos Disney (si hasta sesión de fotos les hizo, no ven que es fotógrafo...). Terminamos andando a caballo con las niñas en la playa. El Benja y yo hicimos la dupla perfecta como tíos.

Continuando con el hilo de esta bitácora, esa noche, después del reencuentro con el Benja en el Restobar "La Rotonda", en la noche, llevamos a las niñas a la plaza donde se deleitaron recorriendo la feria artesanal, comprándose las primeras tonteras que se les ocurrió en los puestos artesanales (bueno yo también caí en la tentación y me compré un vestido, jajajaja). Jugamos taca taca y esas cosas que se hacen en las plazas de los pueblos pequeños en verano. El Benja se encontró con unos amigos con quienes más tarde también compartimos. Llegó la hora de partir y el Benja y sus amigos se fueron caminando rumbo al Restobar "La Rotonda". Yo partí detrasito, en auto, con mi séquito de sobrinas, claro que previa parada en la casa de la Maite que estaba muerta de sueño y quería irse a su cama directo a dormir. Al resto me las llevé al restobar, nunca tan mala onda la tía Disney de llevarlas de vuelta a la casa tan temprano.

Llegamos allá y había un ambiente muy choro con mis primos, Fâdel, Mukhtar, Andrés y Lucas, todos hijos de la Tiá Marie que también compartía con nosotros, las respectivas señoras de algunos y mi primo político que es parte de la familia hace como 30 años, Armando (casado con mi prima Angélica). En otra mesa estaba instalado el Benja con sus amigos, así que durante la noche tuve que repartirme entre ambos lugares. Yo, que quieren que les diga, estaba en toda mi salsa, tomándome mis buenos whiskachos auspiciados por la casa y mis primos, con buena compañía y muy grato ambiente. 

En la mesa de mis primos, la Marce y Andrés comunicaron que se casarían y cuando lo harían. Por fin después de muchos años juntos y 3 hijos a cuestas se pusieron de acuerdo para pisar el palito. La fecha elegida fue abril, así que todos los presentes tuvimos que agendar el evento. Por otro lado, conversando sobre la forma de reunir a la familia se me encomendó la misión de organizar una "primotón" para juntar a  todos los primos y sus respectivas familias. Con calendario en mano, decidimos que ésta la haríamos en octubre en el mismísimo Sucupira. Serìa todo un evento y yo me encargaría de que fuere el gran evento gran del año. Lo tendré que organizar a toda raja y como mi poder de convocatoria es alto fui la elegida para hacerlo. Como verán,  en esa sobremesa sacamos varios eventos importantes en limpio. Yo prometí poner todo de mi parte para que todo saliera de maravillas.

Bueno, como ya les comenté, esa noche me repartí entre la mesa de mis primos y la del Benja, que cada cierto rato me reprochaba que no compartía con él, decía que lo tenía botado. La verdad es que lo pasé muy bien esa noche. Excepto por un par de personas que no me hubiese gustado encontrarme, eran de aquellos que me provocan esa sensación de angustia luego de me partida de Sucupira. Pero había que ser digna porque lamentablemente son parientes míos, uno de ellos el Trolo, el médico del pueblo y que en el incidente de mi intento de borrarme con Ravotril no hizo nada y pudo haber hecho que esto no lo contara, pues como me dijeron mis médicos después esa dosis me podría haber matado. De ahí que le tengo fobia pues entendí de que a pesar de ser mi familia a él le importó un pepino si yo moría o no. Aparte de ese impasse, insisto, lo pasé muy bien esa noche. Con el Benja nos quedamos hasta el final echando la talla, hasta que las velas no ardieron. A las 6 de la mañana emprendímos la retirada a nuestros hogares, Había sido una interesante noche de juerga a puro whiscacho, en este mi querido pueblo de Sucupira. No vayan a creer que mis sobrinas se quedaron hasta esas horas de la madrugada carreteando conmigo. Nunca tan irresponsable la tía. Tipo 12:30am mi papá ya me llamó para darme la orden de que las fuera a dejar a la casa. Las llevé con su prima Francisca y allí carretearon comiendo pizza que la tia Marie les mandó a ellas y su nieta Francisca. Nunca tan descriteriada. Yo conozco sus límites y ni por si acaso las habría dejado quedarse conmigo hasta tan tarde, ahí me sale el instinto maternal absoluto.

Al día siguiente el día amaneció maravilloso, lista para tomar sol. Supuestamente ese día me devolvía a la capital con la Marce, Andrés y su prole. Pero ellos salieron muy temprano, no había posibilidad de aprovechar el día. Así que decidí sacar pasaje en bus y viajar a las 6 de la mañana del día lunes para llegar directo a trabajar mi medio día de pega. Al final por unos entuertos que hizo mi papá con mi hermano Máximo terminé cambiando los planes para viajar el día martes en la madrugada, debiéndole a él un día de trabajo que con posterioridad (esta semana) le devolvería. 

Esa tarde fuimos a la playa. Fuimos con la Ignacia, la Jechu, la Maite, la Francisca y obviamente el Benja. Nos instalamos en la playa. Compramos cabritas, maní y dulces al señor vendedor ambulante clasicón playero. El Benja estuvo un rato acompañándonos ahí, llevó a la Maite a mojarse las patitas al mar y se echó un rato con nosotras. Mientras, las más grandes hacían planes par ir a andar a caballo nuevamente. Yo simplemente me eché a dormir una siesta, en el intertanto ellas se fueron a cabalgar finalmente. La Maite me acompañó en mi siesta y el Benja nos abandonó un rato y se fue a dar una vuelta por el restobar "La Playa". Cuando desperté y llegaron las niñas de su vuelta a caballo nos fuimos a incorporar al mini carrete que ya se había armado en el restobar junto a mis primos y unos amigos. Mis sobrinas y sus secuaces armaron su carrete aparte. Estuvo muy entretenida esa tarde, compartiendo un ponchecito de papaya y un rico ceviche frente al mar. Nos quedamos ahí hasta que llegó la hora de ir a abigarse porque allá las tardes y las noches son bastante heladas. Me llevé a todo el séquito de sobrinas a mi casa (la cabaña de mis papás). Ahí cada una se ducho, abrigó y arregló para volver a salir. Nos demoramos su resto pero cuando volvimos todavía había un ambiente grato en el restobar. Estaban hasta mis papás ahí y me encontré nuevamente con mi gran amiga la Cata. Ella estaba con una amiga compartiendo un ponche de durazno. Bueno, comprenderán que no me quedó otra que acompañarlas con su trago, ja!. Nos quedamos ahí echando la talla con el Benja, mi primo Martín, la Cata y otro amigo. Mis papás se terminaron llevando a las niñas de paseo a la plaza y luego a comer pizza al otro restobar, a "La Rotonda". Nosotros hicimos fueguito en la parrilla y nos comimos unos ricos pescados, pollitos y longanizas a las brasas, como en los viejos tiempos. Conversamos largamente y nos reímos mucho. Hasta que la Cata tuvo que emprender la retirada pues al otro día le tocaba trabajar. La fui a dejar a su casa en auto y volví a compartir con Martín y el Benja. Intentamos quedarnos ahí hasta tipo 2.30am, era día domingo por lo que la farra no era necesario que durara hasta altas horas de la madrugada. Decidimos irnos con el Benja pero nos dio pena dejar que Martín se volvería en bicicleta solo hasta su casa. Ya estaba cansado y lo único que él quería era cerrar el local para irse a descansar. Estaba en eso cuando un trío de huasos (autóctonos de la zona) se estaciona y se baja de una camioneta. Ellos eran de ese tipo de  personas, bien de pueblo, que en lugares como el restobar se sienten en corral ajeno pero que con sus tragos encima entran a cualquier parte con tal de seguir la fiesta. De primera se sintieron ofendidos de que mi primo les dijera que ya estaba cerrando el local. Pensaron que él lo estaba cerrando porque ellos venían llegando. Para no irse en mala los dejó entrar un rato y nosotros con el Benja fuimos a su rescate. Craso error. Por hacer causa común con Martín y no hacer sentir a mal a la clientela que había entrado nos tuvimos que mamar 2 horas más de conversación con estos personajes. Todo para que se sintieran a gusto en un lugar. Finalmente llegué a las 4:30am a mi casa, me quería matar porque al otro día me tenía que levantar temprano pues había invitado a la Cata y su amiga a almorzar a mi casa. No logré despertarme y solo atiné un poco antes de la 1, hora en que ellas llegarían, a mandarles un mensaje que iba a ser imposible comer juntas por mi situación, no podía despegar mis ojos, jajajajaja... 

Ese día lunes fue del terror, me sentí pésimo pero no de caña, sino de ánimo. No quería nada con la gente, que me hablaran menos. De echo ese día no hubo tía Disney, mi papá fue quien se encargó de llevar a mis sobrinas (nietas de él) a la playa y salir con ellas. Yo no quería más guerra, solo quería volver a mi casa... Obviamente todo eso fue producto del trasnoche, trago y juerga que había tenido los últimos 3 días seguidos. Esos desordenes me hacen pésimo sobretodo cuando ya la hipomanía está en retirada... Ese día no valía un peso... 

 La verdad es que no tengo nada que decir. Lo pasé muy bien, me olvidé por un rato lo que había significado ese lugar para mi y solo recordé cosas lindas. Hice lo mismo de siempre, me adapté a lo que siempre hacía en el lugar. Carretié viernes, sábado y domingo (el lunes solo salí a despedirme pues me volvía en bus al día siguiente a las 6 de la mañana para llegar directo a trabajar) como siempre lo hacía cuando estaba allá. Además tuve la fortuna de coincidir con el Benja pues siempre lo pasamos muy bien, hacemos muy buena dupla y debo decir que él junto con mis sobrinas hicieron de mi fin de semana en Sucupira el ideal. Logré matar algo el cuco, al menos con el lugar lo maté completamente. Quizás me faltó matarlo con determinadas personas que tuve la dicha de no ver... pero no es necesario vivir todas las experiencias extremas de una sola vez, jajajajaja...

Solo les puedo decir que en un comienzo no me quería venir, quería volver a quedarme ahí eternamente como lo hice alguna vez. Había vuelto a sentir esa familiaridad que ese lugar siempre me había brindado. Estuve bien blindada, solo vi a gente que yo quería ver (solo un par de indeseables que no puedes evitar ver) y la familia. Pero igual me descompensé... Como les conté ya al día lunes no quería más guerra... me quería puro volver... Y ya al día martes estaba ultradescompensada y comencé a vivir una semana del terror que terminó con esa entrada que escribí donde "sencillamente no me sentía nada de bien"... Fue espantoso pero ya hoy me siento bien nuevamente, más equilibrada y centrada. Ya no me encuentro tendiendo hacia ningún polo, estoy tranquila. Ahora veamos si seré capaz de volver a ir y no regresar descompensada como lo hice esta vez y volver más encantada con el lugar de lo que regresé ahora... Veamos que pasa.